Volver a estudiar para ampliar conocimientos, disfrutar de los aprendizajes y conocer gente nueva. Estos son los principales motivos que están tras la vuelta a las aulas de muchos mayores residentes en España, según han destacado en 'Directo al grano' (La 1). Es justo el caso de Paco, que ha compartido qué hay tras su decisión de matricularse en un centro especializado en formaciones universitarias en Cataluña, un estudiante que ha hablado con la periodista Elena Godessart para compartir su experiencia en esta etapa vital tan importante para él. Paco se animó gracias a su nieta. Él lleva cinco años acudiendo a clases y a sus 93 se encuentra muy contento de la decisión que tomó. En la familia lo vieron claro: «Yayo, no puedes estar solo». Él, ni corto ni perezoso, decidió probar y desde entonces se encuentra feliz de ese paso que dio: «Aquí lo más bonito es hacer amigos. Venir, el compañerismo, no se, la amistad con todas las personas con las que he compartido momentos en estos cinco cursos». Forma parte de los alrededor de 44.000 personas mayores de 65 años que están formándose en la universidad en un ciclo que incluso les reporta titulación oficial. Y no solo eso, hasta van de Erasmus, como es el caso de Kika, otra de las entrevistadas para el programa, que está en breve haciendo maletas para pasar unos días en Zagreb: «Mi hija estaba muy preocupada porque se creía que nos marchábamos cuatro meses. Seguro que algo aprenderemos». Es una propuesta d intercambio que los va a llevar, a ella y a sus compañeros, a otro centro especializado en formación universitaria para séniors en la ciudad croata. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Directo al Grano (@algrano_rtve) Este centro en concreto donde han grabado el reportaje es Campus L'Experiencia y ha hablado a las cámaras su director, Jordi Mirabel. Este complejo es claro ejemplo de ese auge de esta formación: «En siete años hemos pasado de 40 alumnos a más de 600». En España, la cifra de matriculados se ha duplicado en dos décadas, con otros casos como el de Merce Barrera, de 67 años. Mercé ha compartido que es su tercer curso y está encantada. «Algunos profesores son más jóvenes que nosotros y damos clases de historia, de filosofía, cine, arte o matemáticas». Los beneficios de encontrarse activos son muchas, tanto a nivel cognitivo como de salud física y ánimo. La media de edad es de 65 años y buena parte del alumnado son mujeres. En general, con experiencia previa en la universidad y jubilados.