La restricción calórica, sin tener que llegar a desnutrirnos, ha sido extensamente estudiada como medida para aumentar nuestros años en la Tierra, aunque la mayoría de la evidencia proviene de modelos animales. Los expertos sugieren que no se trata únicamente de comer menos - hablan de reducir entre un 15 y un 25% de las calorías diarias totales - sino de mejorar la calidad de la dieta y ajustar la frecuencia de las comidas, priorizando alimentos naturales y evitando aquellos altos en azúcares y grasas saturadas. De hecho los expertos reunidos en el 'Longevity World Forum', celebrado recientemente en Madrid, coinciden en hablar de la aplicación del principio de Okinawa del 80% de saciedad para reducir la ingesta calórica: No...
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