La pequeña localidad jiennense de Hornos de Segura cuenta tan sólo con 561 habitantes, moradores de un paraje que puede dar envidia a cualquiera pues se encuentra ubicada en su totalidad en el magnífico Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas , el espacio natural protegido más grande de España. Pese a su escasa población, ha sabido bien aprovechar los recursos con los que cuentan ya que es una zona eminentemente forestal: los pinos ocupan el 80% de su término municipal y hay multitud de casas rurales que se alquilan para disfrutar de la tranquilidad que se respira en la zona . Al municipio de Hornos pertenecen varias aldeas, algunas con parajes de gran belleza como La Platera o La Capellanía y otros más activos por su situación geográfica como Cañada Morales o El Tranco. El pueblo de Hornos es muy curioso ya que se encuentra situado sobre un gran peñasco y su origen se halla en la Edad Media, con un importante patrimonio que le otorgó la declaración de Conjunto Histórico Artístico en 1985 . Entre sus monumentos más destacados podemos señalar el Castillo, compuesto por una Torre del Homenaje, tres torreones de planta cuadrada y el muro exterior de una sala que cerraba el patio de armas. Su carácter era meramente defensivo y todo apunta a que fue construido en 1239 por la Orden de Santiago a la que fue cedido Hornos por Fernando III el Santo, una vez fue conquistada a los musulmanes. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 1985 y en 2011 se finalizó un largo proceso de restauración. En su interior cuenta con de los recursos turísticos más importantes de la zona: el Cosmolarium. Se trata de un centro de divulgación de la astronomía que tiene un planetario digital, con una cúpula de 8 metros de diámetro que muestra producciones audiovisuales envolventes, completas salas de exposiciones sobre el Universo, espacios para talleres y juegos educativos, así como una terraza para observaciones astronómicas. Además de La Puerta de La Villa, que es una puerta en la muralla que data de los siglos X-XI, y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (de la primera mitad del siglo XVI). Hornos cuenta con varios atractivos estrechamente relacionados con el pantano de El Tranco. El Castillo de Bujaraiza es una pequeña fortaleza que se alza sobre un cerro-isla en las aguas de este embalse. Está formada por un recinto poligonal amurallado y una torre del homenaje, también declarado Bien de Interés Cultural en 1985. Otro de los atractivos se encuentra actualmente sumergido bajo las aguas del Tranco y formaba parte del sistema de vigilancia del Castillo de Hornos. Es la Torre de Bujarcaiz , construida con una planta cuadrada y de forma troncocónica. Desde el Mirador del Aguilón se puede contemplar una de las mejores vistas del Parque Natural y, por supuesto, de las aguas del embalse del Tranco, el más grande de la provincia de Jaén y uno de los mayores de Andalucía, con una capacidad aproximada de 500 hectómetros cúbicos y que se nutre del río Guadalquivir. Su gran tamaño le permite desarrollar una gran cantidad de actividades deportivas y de ocio , como pasear en su barco solar, haciendo un recorrido ecológico y silencioso con dos rutas (Hornos o Bujaraiza) para disfrutar del paisaje y avistar animales como ciervos y gamos. Pero también se puede hacer kayak y piragüismo, padel surf y patines, alquilar barcas a vela o a remo y, por supuesto, natación en zonas habilitadas para ello, como el denominado Charco del Aceite. Actividades para realizar en las aguas tranquilas del pantano. Sus limpias aguas también permiten pescar truchas arco-iris, barbos, carpas y black bass (perca americana), una especie piscícola de agua dulce muy popular entre los pescadores deportivos por su agresividad y los saltos que da para poder escapar del anzuelo. Pero si uno quiere emociones fuertes también se pueden encontrar en las aguas del río Guadalquivir, haciendo barranquismo en la Cerrada del Utrero, combinando natación y escalada sorteando barrancos y obstáculos que el río va dejando a su paso o rafting , remando en equipo en una embarcación aprovechando los rápidos del Guadalquivir. Por supuesto y debido al entorno al que hacemos referencia, también se pueden hacer otras actividades como tirolina, senderismo, escalada y travesías verticales o esperar el avistamiento de aves rapaces.