La tramitación de las viviendas protegidas de Les Naus se llevó a cabo sin un supervisor oficial del contrato de enajenación de la parcela entre mediados de 2022 y febrero de 2024. Durante ese tiempo, el asesoramiento técnico corrió a cargo de Francisco Nieto, arquitecto municipal que, posteriormente, resultó adjudicatario de uno de los inmuebles. De hecho, el funcionario llegó a ser propuesto como responsable, un trámite que fue frenado por la entonces concejala de Urbanismo, Rocío Gómez, quien terminó dimitiendo después de que INFORMACIÓN publicase que también era una de las agraciadas con un piso en la polémica urbanización.