Ahorrar en la factura eléctrica en plena crisis energética: comparar tarifas puede reducir el gasto en 300 euros al año
Comparar tarifas eléctricas en plena crisis energética por la guerra de Irán puede suponer un ahorro de hasta 300 euros en la factura de la luz, según revela un informe de Roams. Las trabas al suministro de petróleo y gas procedentes de Oriente Medio ha disparado el precio de estas materias primas que siguen siendo determinantes en la generación eléctrica en Europa, lo que se ha traducido en un irremediable encarecimiento de la factura eléctrica. En este contexto de volatilidad, elegir bien la tarifa es clave para que muchas familias lleguen a fin de mes sin entrar en números rojos.
El análisis, basado en 48 compañías y ocho comercializadoras, revela que el precio del kilovatio hora (kWh) puede multiplicarse por más de diez entre la oferta más barata y la más cara. "El dato medio sirve como referencia, pero no define lo que paga el consumidor. La diferencia real está en la tarifa concreta que contrata cada hogar", explica el experto de producto energético de Roams, David Salazar.
En la práctica, para un hogar con un consumo medio de 290 kWh mensuales, contratar una tarifa de 0,10 euros/kWh supone pagar alrededor de 29 euros al mes en el término de energía. Sin embargo, si se opta por una tarifa de 0,19 euros/kWh, el coste asciende a unos 55 euros mensuales. La brecha supera los 26 euros al mes, lo que se traduce en más de 300 euros anuales únicamente en la parte variable de la factura.
La situación es similar en el mercado del gas, donde los precios oscilan entre los 0,051 y los 0,091 euros/kWh. En este caso, el mercado regulado continúa posicionándose como la alternativa más económica, con un precio medio en el último año cercano a los 0,05 euros/kWh, incluso por debajo en la actualidad.
"Comparar opciones, en este contexto, deja de ser una recomendación para convertirse en una necesidad. Porque, aunque el suministro sea el mismo, las diferencias entre compañías siguen siendo lo suficientemente amplias como para condicionar de forma directa el gasto anual y la experiencia del usuario", insiste David Salazar.
