Ni de día ni con multitudes: así es la experiencia nocturna en un castillo de Córdoba con solo 30 personas
En un cerro de gran altura, al norte de la provincia de Córdoba, se encuentra un impresionante castillo que tiene la torre de homenaje más alta de la península ibérica, con 47 metros , y desde la que se divisan hasta tres comunidades autónomas: Extremadura, Castilla- La Mancha y Extremadura. Se trata del castillo de Belalcázar , también conocido como de los Sotomayor o de Gahete, uno de los conjuntos fortificados más singulares y representativos de la segunda mitad del siglo XV y que recientemente ha estrenado una impresionante iluminación exterior, que se puede visitar cada sábado y en grupos reducidos. Este proyecto incluye iluminación artística en la torre del homenaje, los cuatro lienzos de muralla y la iluminación funcional de los caminos de acceso, además de iluminación artística en la muralla perimetral y torres adyacentes. El objetivo no es otro que mejorar la visibilidad y estética del conjunto monumental en cuyo espacio intramuros parece ser que acogió una primitiva alcazaba . El recinto amurallado que rodea la edificación del castillo presenta una disposición irregular con un total de 21 torres, en diferentes estados de conservación, y quedan entrelazadas por muros en los que se puede observar la evolución histórica del recinto. Entre los elementos principales, destacan la torre coracha y la torre albarrana. Cruza el recinto un antiguo camino empedrado por el que se accede hoy en día al propio castillo. El Castillo de Belalcázar es propiedad de la Junta de Andalucía desde 2008 y está declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con la tipología de monumento, desde marzo de 2009. Se trata del único monumento titularidad de la Administración autonómica en la provincia. El monumento ha sido objeto de numerosas intervenciones, entre las que destacan las obras de conservación y puesta en valor del recinto amurallado y el propio Castillo, ejecutadas entre 2017 y 2019. Su construcción vino después de que Juan II de Castilla le otorgara estas tierras a Gutierre de Sotomayor, maestre de la Orden de Alcántara, que fue el primer señor de Gahete (después Belalcázar). Fue la residencia de los condes de Belalcázar, señores feudales del territorio. Posteriormente se denominó Castillo de Sotomayor ya que Alfonso de Sotomayor (hijo de Gutierre) y su esposa, Elvira de Zúñiga, fueron sus promotores, particularmente esta última, tras la muerte de su marido en 1464. La obra se levantó sobre una medina de época emiral con el fin de prepararse contra los nobles cordobeses que disputaban sus tierras al matrimonio. Actualmente su conservación es bastante buena y ahora incrementa su belleza con la decoración lumínica.