El mercado inmobiliario de lujo no solo se mueve en Madrid, la Costa del Sol o las islas Baleares . Si bien son estas localizaciones sus principales focos de actividad e interés en España, el repunte del sector se nota también en mercados de menor tamaño. Una muestra inmejorable de ello es la salida a la venta de Villa María , un majestuoso palacio asturiano del siglo XIX con 24 habitaciones y un jardín privado protegido que se puede adquirir por 4,9 millones de euros. Villa María es una residencia de lujo con un diseño muy característico, ya que combina detalles del estilo neoclasico con guiños al barroco italiano. Con 1.364 m2 de superficie, la casa cuenta con 24 estancias a lo largo de cuatro plantas, todas ellas dominadas por la altura de sus techos, de más de cuatro metros. Ocho de estas habitaciones están ubicadas en los niveles superiores: son todos dormitorios dobles con baño en suite y, muchas de ellas, vestidor y salón privado dentro de la estancia. El alto estándar de la villa se aprecia en la calidad de sus materiales: por ejemplo, puertas de nogal español, y suelos de olmo, nogal, roble y ébano. Además, la casa aprovecha actualmente sus dos escaleras: la principal y la que originalmente se destinaba al servicio, hoy integrada en la distribución natural del palacio. En el nivel inferior, la casa se completa con una estancia reservada para la lavandería y el servicio, y dentro de la finca tiene también un apartamento independiente y una casa de caseros, lo cual garantiza al mismo tiempo un alto nivel de privacidad y seguridad de la propiedad. Estas construcciones secundarias y la villa principal están conectadas a través de la guinda de la propiedad: un jardín victoriano de casi 7.000 m² con cerca de un centenar de especies procedentes de varios continentes. Entre ellas cabe mencionar ejemplares centenarios como las palmeras canarias y washingtonianas, cedros del Líbano y del Himalaya, camelias japonesas, robles autóctonos y americanos, castaños de Indias o ejemplares singulares como un tulipero de Virginia. Destacan también dos falsos plátanos que tienen casi dos siglos de vida. El jardín privado de Villa María es uno de los pocos en Asturias con protección integral, y destaca por su diseño de estilo victoriano romántico, propio del gusto de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. «Su trazado combina ejes simétricos con recorridos sinuosos, fuentes históricas, esculturas y una notable riqueza de estatuaria y mobiliario, en parte procedente de palacios avilesinos como la Casa Pedregal, La Perla o la casa de dirección de Arnao», detalla Veri Corral, compañía responsable de la venta del palacio. Ubicado en Somió (Gijón) , este valioso palacio residencial destaca por su elevado nivel de conservación, «prácticamente intacto», según Veri Corral. Encargada en 1890 por el empresario Tomás Zarracina al arquitecto Juan Miguel de la Calzada, la residencia fue concebida como una gran zona de recreo y levantada en una época de bonanza en esta zona del norte de España, en pleno proceso de industrialización. El palacio, que no fue construido hasta 1912 , está localizado en una lujosa zona residencial de Gijón, Somió, que precisamente se desarrolló de la mano de la riqueza que llevó a la ciudad el auge industrial de finales del siglo XIX, época que coincidió con la atracción de la ciudad asturiana como foco turístico de playa gracias a la conexión con la meseta a través del ferrocarril desde 1884. En este enclave elevado y abierto al mar abundaron entonces las construcciones residencial de lujo, de las cuales Villa María es una de los mejores exponentes. Sobre todo, como decíamos, porque se mantiene en un excepcional estado de conservación con respecto al proyecto original, si bien fue ampliada por sus distintos propietarios a lo largo de la historia. Entre ellos, los condes Del Real Agrado. En sus más de 100 años de historia, una de las transformaciones más importantes que ha experimentado la vivienda tuvo lugar en los años 80 del siglo pasado, cuando fue rehabilitado bajo la tutela del decorador Francisco Javier Sitges. «El resultado es una propiedad que hoy se percibe como algo excepcionalmente singular: una residencia histórica que no ha sido transformada, sino preservada», aseguran desde Veri Corral, responsable de la venta de la propiedad de lujo, cuyo precio asciende a los 4,9 millones de euros.