Flick solo piensa en seguir en el Barcelona
A falta de siete jornadas, LaLiga es la única opción que le queda al Barça de aprobar esta temporada. El club azulgrana recibe al Celta con el título más o menos encaminado. Seis puntos y un partido menos a falta de veintiuno, solo ellos pueden perderlo ya. De este modo, Hansi Flick se encamina hacia su segunda Liga consecutiva a los mandos del equipo catalán.
El entrenador alemán, que llegó sustituyendo a Xavi Hernández, ha caído de pie. Tanto es así, que a falta de dos meses para terminar la temporada ya ha dejado claro que quiere seguir al frente de la nave. Renovar su contrato, seguir ganando títulos y, sobre todo, pelear por esa Champions que se va a acabar convirtiendo en obsesión para la entidad que preside Joan Laporta, sobre todo porque hace ya once años que la 'Orejona' no se deja ver por Barcelona.
Flick ya sabe que el del Barça será el último banquillo en el que se siente. Al filo de los 62 años, tiene claro que cuando acabe su andadura de azulgrana se retirará del fútbol de forma definitiva. Pero antes de que eso ocurra, tiene dos objetivos que cumplir: ser campeón de Europa y poder pisar el Camp Nou, ya terminado, como capitán general del equipo.
“Aquí noto que, mirando todo a mi alrededor, esto es lo mejor. Mi familia y mi 'staff' disfrutan de estar aquí. Es el Barça, y eso es una motivación enorme. Veo y siento que podemos ganar la Champions, hay que estar muy unidos para conseguirlo. Yo me siento bien y me gustaría renovar, pero no es momento de hablar de eso”, dijo en la previa del encuentro.
Lo cierto es que Flick tiene “hecha” la renovación si termina rematando el título de Liga. Primero porque ha devuelto al Barça un gen competitivo que parecía perdido. La temporada pasada se llevó los tres títulos nacionales, y en esta ya ha ganado la Supercopa y tiene a tiro el campeonato regular. Y tanto en Copa como en Champions, las dos eliminaciones fueron épicas. Además, su sintonía con Laporta es tan profunda que incluso se dejó ver en los actos del presidente durante la campaña. Se antoja difícil pensar que no siga adelante.
Pero, antes de todo eso, el Barça recibe en casa a un Celta que también se llevó un duro golpe en la Europa League, tras ser ampliamente superado por el Friburgo. Los celestes, además, se vienen jugando la posición de competición europea para el año que viene. Son sextos, y la parte 'buena' es que justo detrás tienen a una Real Sociedad que ya se ha asegurado su presencia en la Europa League vía Copa del Rey. Pero la tabla está muy apretada y todavía hay partidos por delante. Necesitan sumar de tres cuanto antes.
Por su parte, el Barça ya tiene a toda su plantilla pensando únicamente en hacerse con el título de Liga. Con el Clásico directo frente al Real Madrid ya en el horizonte, los azulgrana saben que tienen que cerrar los partidos para no dar margen de reacción a su eterno rival y, ahora, máximo perseguidor. Y, con la Liga en el bolsillo, ya se podrá hablar del futuro. Un porvenir que pasa, salvo sorpresa, por las manos de Hansi Flick.
