Irán recibe la prórroga de la tregua con ejecuciones y la confiscación de dos buques en el estrecho de Ormuz
Irán marcó su postura firme en medio de la tregua prolongada por el presidente estadounidense Donald Trump, con un notable aumento de la represión interna y tensión en el estrecho de Ormuz. La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) confiscó dos buques portacontenedores, mientras que el régimen intensificó su política de ejecuciones y restricciones informáticas.
La CGRI anunció la detención de los buques MSC Francesca y Epaminondas, acusados de violar las regulaciones marítimas al manipular sus sistemas de rastreo. Las embarcaciones fueron escoltadas hacia costas iraníes, un gesto que, según la Guardia Revolucionaria, responde a la seguridad del pase marítimo, que consideran una 'línea roja' en medio del bloqueo estadounidense. Además, esa misma jornada se registraron ataques contra tres cargueros en la misma vía.
El anuncio coincidió con una represión que sigue siendo una constante bajo el régimen de los ayatolás. Activistas internacionales denunciaron que, incluso con la tregua, las ejecuciones continuaron a un ritmo alarmante, especialmente contra opositores políticos. AFP confirmó que se ejecutó a Mehdi Farid, condenado por supuestos vínculos con la agencia de espionaje israelí Mossad.
Una constante presión interna
Además, la situación se ve acompañada de una severa restricción a la libertad de expresión. Desde hace 53 días, Teherán enfrenta un 'apagón' de internet, según el observatorio Netblocks. Esta medida restringe aún más la comunicación dentro del país, limitando el acceso a información independiente y dificultando la organización de protestas.
Organizaciones como Iran Human Rights subrayaron la necesidad de incluir la liberación de todos los presos políticos como una condición esencial en cualquier acuerdo con la República Islámica. Mahmood Amiry-Moghaddam, director de la ONG con sede en Noruega, considera que la liberación de los 'presos políticos detenidos antes o después del estallido de la guerra debe ser una condición fundamental de cualquier acuerdo con la república islámica'.
La misma organización afirmó que al menos 3.646 personas han sido detenidas desde que estalló la guerra el 28 de febrero. De ellas por lo menos 767 desde el comienzo del alto el fuego el 8 de abril.
Cabe indicar que desde que se reanudaron las ejecuciones el 19 de marzo, Irán ha llevado a cabo la pena de muerte contra ocho miembros del grupo opositor Muyahidines del Pueblo (MEK), organización proscrita en el país. En total, Iran Human Rights teme que cientos de detenidos se enfrenten a la pena capital. De hecho, al menos 30 manifestantes ya han sido condenados a muerte.
Detalles de la incautación
Bajo el marco exterior, la muestra de presión más reciente por parte de Teherán se dio en el estrecho de Ormuz. El Epaminondas, operado por Grecia y con bandera de Liberia, fue atacado a tiros a unas 20 millas náuticas al noroeste de Omán, según reportó Reuters. Además, fuentes de seguridad marítima y de operaciones de comercio del Reino Unido detallaron que el buque sufrió daños en su puente tras ser alcanzado por disparos y granadas propulsadas por cohete desde una lancha patrullera de la IRGC.
El operador griego Technomar Shipping Inc confirmó el ataque y aseguró que la tripulación estaba a salvo. No obstante, la guardia costera griega no pudo confirmar la incautación del barco, que tenía 21 miembros a bordo, entre ucranianos y filipinos.
Por su parte, el MSC Francesca, que lleva bandera panameña y es operado por propietarios italianos, también fue acusada de operar sin los permisos necesarios y de manipular sus sistemas de navegación. Por su parte, la cancillería de Panamá emitió un comunicado condenando el acto, advirtiendo que este tipo de acciones aumentan las tensiones en el Golfo y constituyen un grave atentado contra la seguridad marítima.
