Otra vez el clásico lío al fondo: el pasillo apunta al Barcelona-Real Madrid
El Barcelona acaricia ya el título de Liga . Con 11 puntos de ventaja sobre el Real Madrid y solo 15 por disputarse, el conjunto azulgrana podría proclamarse aritméticamente campeón en la próxima jornada. Tendría que ganar a Osasuna en Pamplona y que el Madrid no lo hiciera en Cornellá ante el Espanyol. Una hipótesis que llegaría acompañada de morbo. Si el Barça canta el alirón la próxima jornada dejaría la clásica ceremonia del pasillo para la visita del Real Madrid al Camp Nou el domingo 10 de mayo a las 21.00 horas. Otra vez lío. El técnico azulgrana, Hansi Flick, quiso rebajar la euforia pese a la ventaja casi definitiva: «Hemos celebrado la victoria después del partido, no que hemos ganado la Liga. Sé que no es fácil ganar aquí. Estoy muy contento. Al final de la temporada celebraremos cuando sea el momento. Tenemos que celebrarlo cuando esté hecho». El entrenador alemán insistió en que el equipo no puede desviar el foco hacia el título antes de tiempo: «Tenemos que estar concentrados en el partido que nos toque». Un mensaje de prudencia en un vestuario que sabe que el campeonato está muy cerca, pero todavía no cerrado matemáticamente. En el terreno de juego, uno de los focos estuvo en Lamine Yamal , protagonista habitual del ataque culé, aunque también en la irrupción de otros nombres. Flick destacó especialmente el trabajo de Rashford tras su entrada en la segunda mitad: «Ha jugado muy bien y ha aprovechado los espacios». Pau Cubarsí no quiso esconder la ambición del grupo y fue contundente sobre el objetivo inmediato: «Nosotros queremos ganar la Liga cuanto antes». También Fermín López se pronunció sobre una victoria que acerca todavía más el campeonato al Camp Nou, aunque manteniendo la cautela: «Sabemos que tenemos una gran ventaja, pero todavía quedan partidos y no tenemos que relajarnos. Sé que es un tópico, pero es la verdad». Mientras tanto, en el lado azulón, el entrenador José Bordalás no pudo comparecer tras el encuentro debido a una disfonía severa, por lo que fue su segundo, Patri Moreno, quien atendió a los medios. «Teníamos el partido controlado y en un par de detalles, en dos transiciones, nos han hecho dos goles», se lamentó. El Barcelona rompió una racha de seis visitas consecutivas sin ganar en Getafe.