Andrés Millán: «La clase media paga hoy impuestos de rico, sin ser rica»
¿Qué error fiscal ve repetirse más en España, incluso entre personas con ingresos medios- altos?
Aceptar el borrador de Hacienda sin revisarlo. Muchísima gente da por bueno lo que le ofrece la Administración, e incluso ahora con herramientas como Renta Directa hay quien ni lo mira: acepta una simulación rápida y listo. El problema es que el borrador no incorpora muchas deducciones y bonificaciones, sobre todo autonómicas. Hacienda no sabe si has tenido determinados gastos deducibles, como gimnasio, dentista o veterinario, así que eso no aparece. Y al final, entre unas cosas y otras, puedes acabar pagando cientos de euros de más.
¿Hacienda podría hacerlo mejor y cómo?
Sin ninguna duda. Con la tecnología que existe hoy, y con el nivel de información que ya maneja la propia Agencia Tributaria, podría ofrecer borradores mucho más completos y útiles. Tiene capacidad de sobra para simplificarle la vida a la gente, pero no lo hace. Y eso genera un efecto perverso: personas con rentas bajas o medias acaban pagando a un gestor para hacer algo que debería venir mucho más resuelto de origen.
¿En España se pagan muchos impuestos o se pagan mal?
Se pagan muchos. Solemos hablar de presión fiscal, pero menos del esfuerzo fiscal, que es la relación entre lo que pagas y tu renta real. Y ahí España sale muy mal parada. Puede que no lideremos Europa en presión fiscal, pero sí estamos arriba en esfuerzo fiscal. Aquí se pagan muchos impuestos y, además, por demasiadas cosas. Y eso no siempre se traduce en unos servicios públicos acordes.
¿Por qué sigue existiendo miedo a hablar de impuestos?
Porque en España sigue habiendo miedo a hablar de dinero. Parece que está mejor visto aparentar modestia económica que reconocer que te va bien o que quieres pagar menos impuestos dentro de la legalidad. Hay una especie de corrección política en torno al dinero. Y eso hace que muchas veces no se pueda tener un debate normal sobre fiscalidad. Una cosa es aceptar que haya impuestos y otra muy distinta asumir que haya que pagar tantos, por tantas vías, y sin cuestionar si están bien utilizados.
¿La gente paga de más por desconocimiento o por dejadez?
Por ambas cosas, pero el desconocimiento también tiene una parte de dejadez. Es verdad que el sistema es complejísimo: en España hay una maraña normativa enorme y, además, muchas reglas cambian según la comunidad autónoma. Ahora bien, también creo que todo el mundo debería tener unas bases mínimas sobre impuestos, dinero y finanzas. Hoy informarse es más fácil que nunca. No saber absolutamente nada ya no puede ser la excusa permanente.
¿Dónde está la línea entre optimización fiscal y evasión?
Muy clara: la optimización es legal; la evasión, ilegal. Optimizar es aprovechar las reglas existentes. Evadir es falsear datos, inventarse gastos o fingir una residencia fiscal que no es real.
"Hacer patrimonio trabajando es mucho más difícil que hacerlo invirtiendo"
¿Cuál es la gran diferencia fiscal entre ganar dinero trabajando y ganarlo invirtiendo?
Que trabajar está muchísimo más penalizado. En España, lo que ganas trabajando va a la base general del IRPF, donde los tipos pueden ser altísimos. En cambio, lo que ganas invirtiendo tributa en la base del ahorro, con tipos bastante más bajos. Y además, las rentas del trabajo soportan cotizaciones sociales; las del capital, no. Por eso hacer patrimonio trabajando es mucho más difícil que hacerlo crecer invirtiendo.
Entonces, ¿el sistema castiga más el esfuerzo que el capital?
Sin duda. Lo más gravado fiscalmente es precisamente aquello que más esfuerzo exige a la mayoría de la gente: su trabajo. Puedes pagar menos impuestos ganando dinero con inversiones, con determinadas estructuras patrimoniales o incluso recibiendo una donación, que ganándotelo con tu sueldo. Y eso lanza un mensaje muy claro: el sistema penaliza más al que intenta prosperar trabajando.
¿Qué medida fiscal está haciendo más daño ahora mismo?
Hay varias, pero una muy grave es no haber adaptado los tramos del IRPF a la inflación. Eso hace que personas que no son más ricas en términos reales acaben tributando como si lo fueran.
¿Por qué invertir es tan potente fiscalmente?
Porque mientras no vendas, en muchos casos no tributas. Eso permite que el capital siga creciendo sin fricción fiscal inmediata. En cambio, con el trabajo pagas impuestos constantemente. Por eso invertir bien no solo es una decisión financiera: también es una decisión fiscal inteligente.
¿Quién está hoy mejor preparado: el contribuyente o la Administración?
La Administración, por goleada. Tiene toda la información, define las reglas y además cuenta con medios técnicos muy superiores. El contribuyente va siempre por detrás, muchas veces sin conocer siquiera las normas básicas.
¿Quién sale peor parado?
La clase media. Los que menos ganan reciben ayudas, aunque muchas veces insuficientes. Los que más tienen pueden protegerse mejor porque conocen el sistema o pueden pagarse a quien lo conoce. Pero la clase media soporta una presión enorme: paga cada vez más, tiene menos margen y no cuenta con los instrumentos de los de arriba ni con la red de seguridad de los de abajo. Si no cambian muchas cosas, la clase media desaparecerá en España.
