Val Díez: "Confiamos en que Europa afronte los retos de apoyo anunciados a la industria de la cosmética"
La industria cosmética crece más del doble que el PIB. ¿Qué explica este dinamismo en un contexto económico global incierto?
El éxito de la industria cosmética y del perfume en España se apoya en fundamentos industriales y científicos sólidos y en una innovación de impacto que le permiten seguir creciendo y compitiendo a nivel internacional, incluso en un entorno más exigente. En 2025, el mercado nacional alcanzó un valor de 11.800 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 5,8 % respecto a 2024. Este desempeño permite consolidar una aportación superior al 1% del PIB nacional, crecimiento mayor al de otros sectores relevantes como la moda o la restauración. La industria exporta hoy más perfumes y cosméticos que el vino y el aceite de oliva juntos, apoyándose en una base industrial y ecosistema diverso, en el que conviven grandes compañías y un amplio tejido de pymes con vocación internacional (84 %). Todo ello refuerza el posicionamiento de España como hub estratégico para la industria cosmética global.
La industria genera más de 50.000 empleos directos. ¿Qué tipo de talento demanda hoy la industria?
La industria invierte un 3,4% de su facturación en I+D+i por lo que requiere perfiles altamente especializados, capaces de liderar la transformación en biotecnología, ecodiseño de packaging, gestión industrial del agua y digitalización. De hecho, el 21% de los profesionales integrados en las plantillas tienen perfiles científicos, como biólogos, químicos o farmacéuticos. Además, esta industria destaca por ser un motor de empleo femenino e integrador. Las mujeres ocupan el 60% del empleo directo y el 56,6% de los puestos directivos y ejecutivos, demostrando una cultura de diversidad muy arraigada.
La industria exporta tanto como el vino y el aceite juntos. ¿Se percibe suficientemente esta fortaleza en la economía española?
Posiblemente no siempre se percibe la magnitud que tiene frente a industrias más tradicionales como el vino, el calzado o el aceite de oliva, ya que España exporta hoy más productos de cosmética y perfumería que estos sectores tan emblemáticos. De hecho, somos el segundo exportador mundial de perfumes y representamos el 2,6 % del total de las exportaciones españolas, demostrando que somos un verdadero hub estratégico e industrial a nivel global.
¿Qué mercados ofrecen mayores oportunidades de crecimiento en los próximos años?
Actualmente, el 50% de nuestras exportaciones ya se dirigen a destinos extracomunitarios, que es donde vemos un gran potencial de diversificación. Las mayores oportunidades se encuentran en Estados Unidos —que sigue siendo nuestro primer destino fuera de la UE—, Latinoamérica (que absorbe el 11% de las ventas extracomunitarias), Oriente Medio (5%) y Asia Pacífico (4%).
La industria ya representa más del 1% del PIB. ¿Hasta dónde puede llegar su peso en la economía española?
El recorrido de crecimiento sigue siendo amplio si mantenemos nuestras fortalezas estructurales frente a otras industrias de consumo. Confiamos en que la Unión Europea afronte los retos de apoyo a la competitividad que ha anunciado con regulaciones claras. Es necesario avanzar hacia un marco regulatorio operativo, previsible y basado en la ciencia, así como reforzar la presencia del sector en la política comercial europea.
