¿Te pueden despedir del trabajo por oler mal? Un experto laborista lo aclara
En los últimos días se ha vuelto viral el caso de un compañero de trabajo que escribió a otro (de forma anónima) advirtiéndole de que su 'mal olor' estaba causando molestias al resto de personas de la oficina, aunque nadie se atreviera a comunicárselo por vergüenza. Más allá del revuelo causado por la anécdota, esta situación se da de forma frecuente, y si se convierte en costumbre podría incluso suponer motivo de despido.
La nota dejada, lejos de ser un reproche, fue escrito con respeto y la mejor de las intenciones, para evitar que el compañero tuviera problemas o molestias con los demás. En el texto se podía leer claramente: "Querido amigo, escuché que algunos compañeros de trabajo hablaban de ti, por eso quise decírtelo. Dicen que notan un olor fuerte. Y esto no es solo algo que ocurre al final del día de trabajo; también hueles así cuando llegas por la mañana. Te lo digo no para ser malo, sino para que lo corrijas. Si yo estuviera en tu lugar, querría que alguien me lo dijera. Con mis respetos, Anónimo".
A raíz de esta historia, ha surgido el debate entre la gente sobre si esta falta de higiene personal puede ser motivo de sanción por parte de la empresa o no. Varios expertos en materia de empleo han compartido publicaciones en redes sociales aclarando el enredo y explicando cómo, efectivamente, esto podría implicar un despido, aunque solo por si se cumplen ciertas condiciones muy concretas.
¿Te pueden despedir del trabajo por oler mal? Un experto laborista lo aclara
Esta semana Miguel Benito (@empleado_informado), creador de contenido para redes sociales en materia de empleo, difundía un vídeo en el que daba respuesta a esta duda, aclarando varios matices importantes. En efecto, "todos los trabajadores tenemos derecho a acudir a nuestro puesto de trabajo sin que haya un olor fuerte por parte de un compañero", como comenta el creador. Es decir, que todos los empleados sin excepción tienen "el deber de acudir con la debida higiene".
Aunque un trabajador sí puede ser despedido sin indemnización si llega al trabajo oliendo mal, pero la expulsión obviamente no se produce de forma automática. "No es legal que una empresa despida a un trabajador un día puntual haya llegado con falta de higiene", explica Miguel Benito, para que constituya motivo de despido esta conducta debe repetirse en el tiempo.
Además, la empresa tiene la obligación de tomar medidas desde el principio, ya sea hablando con el empleado para que cambie la conducta, amonestarle si el caso puntual se vuelve reiterativo y, como paso final, llegaría el despido sin indemnización. Este tan solo puede darse si antes se ha habido avisos y sanciones previamente y estos se han incumplido o ignorado.
Esta clase de faltas de disciplina, como el ejemplo que pone el creador de contenido sobre acudir con retraso al puesto de trabajo, si ocurre de forma puntual un día no constituye motivo de despido automático. Tan solo es legal cuando existe "una acumulación después de advertencias" por parte de la empresa, que debe seguir el protocolo. Si por cualquier motivo una persona acude sin querer a su puesto con falta de higiene o de puntualidad, debe tener cuidado de que esto no se repita, pero puede estar tranquila porque no es un acto constitutivo de despido si se da en una sola ocasión.
