Hacerse con un coche implicó durante mucho tiempo tener que comprarlo, y aunque esa operación se facilitó bastante con la entrada en juego de las operaciones de financiación, que evitan el pago al contado y permiten disfrutar del automóvil mientras el usuario lo abona en plazos más o menos cómodos, con el paso de los años han ido surgiendo nuevas fórmulas comerciales, alternativas a la compra que también sirven para disfrutar de un vehículo y que pueden llegar a suponer un ahorro. Una de las más recientes es el carsharing, probablemente la mejor si solo necesitamos un coche 'particular' de vez en cuando, y que lleva al extremo la fórmula del pago por uso, ya que la tarifa de alquiler...
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