Por qué Australia ha dejado de comprar buques a España y apuesta por Japón
Durante más de una década, Australia mantuvo una estrecha relación con la industria naval española. Sin embargo, este vínculo ha dado un giro sorprendente. Ahora Australia ha virado a Japón como nuevo socio estratégico para modernizar su flota militar.
La Armada Real Australiana ha firmado la compra de 11 fragatas de clase Mogami con un contrato valorado en más de 12.000 millones de euros. Con esta acción deja fuera a España en uno de los puntos de mercado más relevantes del mundo.
Un contrato clave para Australia y la geopolítica asiática
Con el conflicto en Irán, el gasto militar global ha aumentado por undécimo año consecutivo. Y, por ejemplo, el gasto de Europa ha superado los 2,46 billones de euros.
El acuerdo establece que tres de los buques se construirán en Japón y los otros ocho se fabricarán en astilleros australianos. El programa que envuelve a este contrato se llama SEA 3.000 y tiene el objetivo de sustituir las fragatas actuales y reforzar la capacidad naval del país con tecnología renovada.
Las nuevas unidades estarán equipadas con:
- Misiles antiaéreos.
- Sistemas de lanzamiento vertical.
- Capacidades de defensa de última generación.
Con todos estos avances Australia pretende sobresalir en un contexto geopolítico cada vez más centrado en la región Asiática.
El fracaso del programa anterior británico
España no es el único socio constructor de barcos para Australia, el país oceánico tiene de socios también a los británicos. De hecho, el programa de fragatas Hunter lleva activo años. En el transcurso del tiempo el contrato ha sufrido retrasos y sobrecostes lo que ha obligado a Australia a reducir el número de estas fragatas británicas previstas y mirar a otros productores.
Concretamente, de nueve unidades previstas, Reino Unido fabricará seis. Lo que deja a España atrás como segundo productor de embarcaciones para Australia.
El papel de España en la armada australiana
En la última década, España ha sido el número 1 proveedor de tecnología naval de Australia, a través de la empresa Navantia. Entre otros, ha fabricado destructores, buques de aprovisionamiento y buques de proyección estratégica.
Algunos de las embarcaciones más importantes australianos llevan marca hispana como los LHD clase Canberra, destructores Hobart y los AOR Supply, todos diseños de Navantia.
Y es que el LHD Canberra no es otro que el diseño del buque portaeronaves y de asalto anfibio, Juan Carlos I. Un modelo por el que los australianos se interesaron hace casi 20 años y después de cavilar, encargaron esta embarcación y el HMAS Adelaide.
Este giro de los acontecimientos, no es una acción directa de Australia, pero sin duda es una decisión que afecta a la geopolítica de los países y cómo quieren encaminarse a un futuro en cuestión compra de material.
