Tan traviesa y mordaz como siempre, Courtney Love ha elegido un título de brutal doble sentido para el documental autobiográfico que estrenó en la última edición del Festival de Sundance y que llegará a los cines este año. 'Antiheroine' ('Antiheroína') es como se ha definido a sí misma esta ex adicta al caballo que, según proclama en la película, «nunca» quiso «caerle bien a la gente». Algo que, para bien y para mal, explica muchas cosas. Ella no asistió a la 'premiere' en el festival fundado por Robert Redford, así que las primeras pinceladas para los medios las tuvo que dar el codirector del filme, Edward Lovelace (codirector junto a James Hall). «Nos da mucha pena que Courtney no haya podido venir esta noche a celebrar este momento con todos nosotros», arrancó el cineasta en la rueda de prensa, donde aseguró que había sido «un gran privilegio haber sido invitados al espacio personal de Courtney para hacer una película tan íntima y honesta con alguien a quien queremos tanto, y a la que damos las gracias por confiar en nosotros para, junto a ella, contar su historia y permitirnos vivir sus últimos tres años». ¿Y qué hizo Love en esos tres años? Pues estar sobria «dos y medio», en la casa de Londres a la que se mudó en 2020 para intentar componer canciones y reflexionar sobre el paso del tiempo y sobre las cicatrices que le han dejado el mundo del espectáculo y su familia, sobre todo su familia. Love cuenta que probó el LSD cuando tenía cuatro años porque se lo dio su padre, que, como es lógico, perdió la custodia ipso facto. Empezó a beber alcohol a los diez, de la mano de su padrastro. Su madre, cuando no la ignoraba, era para convertirla en chivo expiatorio de sus problemas. Terminó pasando buena parte de su infancia y pre-adolescencia en hogares de acogida y centros de detención juvenil. Fantástico caldo de cultivo para ser la reina del grunge. Con Kurt Cobain vivió el romance más salvaje de los muy salvajes noventas, en los que alcanzó el éxito como música con su banda Hole y como actriz al bordar sus papeles en películas como 'El escándalo de Larry Flint' o 'Man on the Moon'. Pero con el cambio de siglo, ya enviudada y con una niña que atender, bajó el ritmo de trabajo en todos los ámbitos, excepto en los asuntos relacionados con la gestión del legado de Nirvana y del mantenimiento de sus vicios. Si aparecía en la prensa, era por su afición a los saraos relacionados con el mundo de la moda, o por alguna burrada que había soltado en una entrevista. «Si quieres tirarle una bomba atómica a tu vida, engánchate al crack», declama en 'Antiheroine', 98 minutos llenos de muchas otras frases memorables como esta otra: «Me encanta la heroína. Consumimos heroína todo el tiempo, si no lo hacías no eras guay». En otro momento asegura: «Todo el mundo tiene una historia sobre Courtney, como «se acostó con mi novio» o «robó el anillo de mi abuela». No estoy bromeando». Y sobre su hija Frances Bean, confiesa: «Tuve que decirle que nunca habrá una ocasión en la que salga de una fiesta o una cena con veinte personas y una o dos de ellas no suelten un chiste como: «Apuesto a que ella mató a Kurt». Así es mi vida. Así será siempre». En esas llegó la pandemia y su cambio de vida en Inglaterra, que es de donde parte este documental que ha coincidido con los rumores, bastante fundados al parecer, de que va a reunir a Hole para salir de gira y presentar el disco que se supone está haciendo con las nuevas canciones que ha estado componiendo. Y teniendo dos temas a los que darle bombo promocional, Love ha ido a por todas haciendo un marketing tan agresivo y desvergonzado como ella misma. Su modus operandi ha sido dar los titulares más escabrosos posibles en sus entrevistas, donde ha contado, por ejemplo, que en su adolescencia la yakuza (la mafia japonesa) traficó con ella y la obligó a hacer streap-tease en antros de la América profunda. Pero sobre todo, lo que ha hecho ha sido repartir estopa entre leyendas noventeras que nunca le han caído bien, a sabiendas de que sus declaraciones serían oro viral. Sobre Kim Gordon, de Sonic Youth , ha dicho que «era la persona más horrible» de la escena de rock alternativo y que Cobain le dedicó un par de frases despectivas en la letra de 'Heart-Shaped Box', añadiendo: «En su libro, Kim dijo que soy una tarántula narcisista de Hollywood. Siempre fue lo peor y lo sigue siendo». Love ya acumulaba un largo historial de desencuentros con quien fue compañero de Cobain en Nirvana, Dave Grohl , y ahora estando de promo no iba a ser menos. «Grohl, dilo de una vez y admite que estamos bien», dijo en un reciente podcast. «Ten la hombría de ser hombre, porque eres el superhombre que admiran todos los hombres heterosexuales, y estamos bien, pero no lo dices porque tienes miedo de perder a tu público. Tienes miedo de que afecte tu relación con el mismísimo Paul McCartney, porque es amigo tuyo». Hubo más canela fina para el líder de Foo Fighters: «Dave no tiene el talento de Paul, que quede claro. Ambos tienen a la esposa, una sombra oscura y perturbadora. Ambos tienen en común al amigo guay que se muere... Perturbador, trágico. ¿Serán amigos por eso? Dave, me haría mucha falta que los hombres blancos heterosexuales que son tu base de seguidores dejaran de meterse conmigo, los millennials en particular. La Generación Z no se mete conmigo. Se te cae el alma a los pies cuando alguien con quien te llevas bien, o al menos con quien te llevas bien de forma superficial, te critica en la prensa». Y también tuvo para una diva del pop actual como Lana del Rey : «Hoy tenemos a alguien como Lana Del Rey, que no sabe lo que es el feminismo, que cree que significa que las mujeres pueden hacer lo que quieran, lo que, en su mundo, se inclina hacia la autodestrucción, ya sea acostándose con asquerosos hombres mayores o siendo violada por una panda de moteros. No estarían mal sueldos equiparados y derechos igualitarios. Obviamente se trata de un personaje. Si realmente cree que es bonito que los músicos jóvenes se pierdan en una espiral de drogas y depresión, entonces, ¿por qué no se quita de en medio ella misma?». Love se ha guardado una última sorpresa en la manga, y es que lo que se proyectó en Sundance no será el montaje final de 'Antiheroine'. Y aquí entran dos teorías: según medios estadounidenses, ella misma ha confesado a su entorno cercano que «odia» el resultado y que quiere cambiar muchas secuencias, pero, según su manager, lo que pretende es añadir algunas partes más. ¿Habrá incluido los momentos estelares de esta promo tan inolvidable?