Cuándo se juega el Real Madrid - Oviedo de la próxima jornada, que va a medir el enfado del Bernabéu
Han pasado muchas cosas desde la última vez que el Real Madrid jugó en casa, en el Bernabéu y casi ninguna buena. Se le ha ido ya LaLiga definitivamente y se ha revelado la pelea entre Tchouameni y Fede Valverde, mientras Mbappé se ha recuperado lejos de España. Por eso el partido de este jueves (21:30) contra el Oviedo es tan importante. Va a medir el grado de enfado de la afición madridista.
Se cierra una etapa
El Bernabéu ya ha expresado su malestar esta temporada y hay razones para pensar que este jueves lo va a volver a hacer, porque la imagen del equipo en el Camp Nou fue muy mala y la pérdida de LaLiga llegó de la peor manera posible. Álvaro Arbeloa ha terminado su ciclo en el banquillo blanco aunque todavía le queden tres partidos por disputar, y el club lleva semanas pensando ya en el futuro, en el próximo entrenador y en los cambios que habrá en la plantilla. Lo que ocurra en esos tres encuentros no va a cambiar las decisiones que ya están tomadas, pero sí puede influir en cómo se despide una temporada que prometía mucho más.
Oviedo, el siguiente
Esos tres partidos son el Oviedo este jueves, el Athletic el domingo 24 en el Bernabéu, y el fin de semana antes en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla. Tres partidos sin nada en juego a nivel clasificatorio, pero con mucho en juego a nivel anímico y de imagen, porque el madridismo observa y tiene memoria. El encuentro contra el Oviedo llega en el peor momento posible para Arbeloa y para los jugadores, que van a tener que aguantar un Santiago Bernabéu que acumula una temporada entera de frustración y que después del Camp Nou tiene aún menos paciencia.
La duda de Mbappé
La gran incógnita es si Kylian Mbappé estará disponible. El francés no estuvo en Barcelona, se quedó en Madrid recuperándose de su lesión, y su presencia el jueves está por confirmar. Si juega, el Bernabéu lo va a recibir con sentimientos encontrados, porque la temporada del delantero ha generado mucha polémica y mucha decepción entre una parte importante de la afición. Si no juega, el equipo saldrá con el mismo aspecto que tuvo en el Camp Nou, y eso es lo último que necesita Arbeloa para gestionar el ambiente que le espera.
La pelea entre Tchouameni y Fede Valverde ha añadido un elemento más a una semana ya de por sí complicada, y ha puesto en evidencia que el vestuario no está en su mejor momento. El Oviedo llega al Bernabéu sin posibilidades de salvarse y eso, por otro lado, le da una libertad que el Real Madrid no va a tener. El equipo asturiano puede jugar suelto mientras que el Real Madrid va a salir con la presión de intentar ofrecer una cara diferente a su afición, de demostrar que la temporada no ha terminado del todo aunque la realidad diga que sí. Arbeloa necesita que sus jugadores respondan desde el primer minuto, porque si el equipo arranca dubitativo el Bernabéu se le va a echar encima y el partido se va a convertir en algo muy difícil de gestionar. Bueno, se le va a echar encima desde el primer minuto.
Habla la afición
Lo que está claro es que este jueves en el Bernabéu va a ser un termómetro real del estado de la relación entre el equipo y su afición. El madridismo ha aguantado mucho esta temporada, ha visto cómo LaLiga se escapaba, ha sufrido noches europeas complicadas y ha asistido a polémicas que han salido del vestuario hacia afuera. El partido contra el Oviedo no va a solucionar nada de todo eso, pero sí puede decir mucho sobre cómo se va a vivir el final de temporada y sobre qué jugadores tienen todavía crédito ante su propia afición.
