La bombona de butano se abarata a niveles de 2024 por las bajadas de impuestos para aliviar el impacto de la guerra de Irán
La bombona de butano modera su precio pese al impacto de la guerra de Irán en el suministro de petróleo y gas. El precio máximo de la bombona de 12,5 kilos bajará desde mañana martes un 5,87%, hasta los 15,39 euros, gracias a la rebaja temporal del IVA al 10% y a la suspensión del impuesto de hidrocarburos, según publica este lunes el BOE. Con esta caída, el butano alcanza su precio más bajo desde julio de 2024, cuando se situó en 15,34 euros la bombona. No obstante, estas rebajas fiscales decaerán en junio por la moderación de la inflación.
El precio máximo de venta de los gases licuados del petróleo envasados (GLP) en envases de entre 8 y 20 kilogramos -la tradicional bombona de butano- no se encuentra liberalizado. Su valor se revisa bimestralmente el tercer martes del mes, por Resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas.
Esta revisión bimestral se calcula en función del coste de la materia prima (propano y butano) en los mercados internacionales, así como del coste de los fletes (transporte) y la evolución del tipo de cambio euro-dólar. Por otra parte, dicha revisión del precio, al alza o a la baja, está limitada al 5%, acumulándose el exceso o defecto de precio para su aplicación en posteriores revisiones.
En esta ocasión, el abaratamiento de la bombona se debe a la reducción del IVA al 10% y la supresión del impuesto sobre hidrocarburos que establece temporalmente el Real Decreto-ley 7/2026, por el que se aprueba el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, que son independientes del citado límite del 5%. Estas medidas compensan el ascenso de la cotización de las materias primas (+74,5%) y del coste de los fletes (+39,8%), así como la depreciación del euro frente al dólar (-1,2%), añade el BOE.
Este abaratamiento beneficiará especialmente a los hogares vulnerables, que son los que en mayor medida consumen este tipo de energía. A ellos suman los hogares rurales y los que tiran del butano para segundas residencias, donde la bombona les permite controlar el gasto, ya que a diferencia de otras fuentes energéticas que tienen unos gastos fijos asociados a impuestos o peajes, del butano se paga lo que se consume.
En total, el 27% de los hogares españoles sigue usando butano. Extremadura, una de las regiones con la renta per cápita más baja de España, es la mayor consumidora de bombonas per cápita del país, según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
El GLP envasado es una mezcla de hidrocarburos, principalmente compuesta de butano, que sirve como alternativa al gas natural para su consumo energético en envases a presión, especialmente en poblaciones o núcleos urbanos sin conexión a la red de gas natural. En 2025 se consumieron 57 millones de envases de gas licuado de petróleo de distintas capacidades, un 12% menos que en 2021.
