¡Qué escándalo! Resulta que los Mossos habrían infiltrado a un par de mossas en una asamblea de profesores y profesoras - profesores y profesoras- que organizaban la huelga educativa de la semana. Los primeros en protestar -muy ofendidos- son los sindicatos, no de clase como CC.OO. y UGT que se conforman con las subvenciones del Estado y algún lugar de no-trabajo, sino los sindicatos decimonónicos como USTEC, la CGT y La Intersindical. Los segundos en protestar -igualmente ofendidos- son los partidos políticos nacionalistas y la izquierda genuina a la cual no le gusta mucho la Policía. El coro: «Menos policía y más educación». Añado: a mitad del camino, se incorporan -por si hay tajada- los sindicatos de clase tradicionales. A...
Ver Más