'Pasapalabra' rebasó la histórica cifra de 6.000 emisiones a finales del año pasado. De ellos, 1.500 programas corresponden a la actual etapa en Antena 3, capitaneada por Roberto Leal. Entre medias, el sevillano graba la segunda temporada de ‘Nos vamos de madre’ y la séptima de ‘El Desafío’. Leal inauguró la semana en 'El Hormiguero' este lunes 18 de mayo, aunque en esta ocasión no visitó el 'show' de las hormigas en calidad de presentador, sino para descubrir a los espectadores su nueva faceta. El comunicador debuta como escritor el próximo 27 de mayo, fecha en la que su primera novela llega a las librerías. 'El sótano' sigue a Samuel, quien tras convertirse en el sospechoso de la desaparición de su pareja ve cómo su vida se desmorona ante sus ojos. Diez años más tarde, vive atormentado y es un perdedor total. Sin trabajo, se ve obligado a volver a casa de su padre porque no tiene donde caerse muerto. «De pronto empiezan a llegarle al buzón cartas de una persona que no conoce. Es alguien a quien la vida le va bien. Esto lo sabe porque son de diferentes bancos, de fondos de inversión, de una tasación inmobiliaria, de un bufete de abogados… Las cartas que te llegan por error se tienen que devolver, evidentemente. Abrirlas es ilegal. Pero este hombre, aparte de aburrido y peligroso, es bastante curioso», adelantó el escritor para abrir el apetito a los lectores. La información que encuentra dentro empuja a Samuel a ponerle cara al destinatario de las misivas y hacerlo a cualquier precio. Sin embargo, acaba obsesionado con su mujer en vez de con él. Y a partir de ahí, continuó explicando Leal, la obsesión se convierte en una invasión, porque lo que hace es «una auténtica locura». «Acaba metiéndose en la casa de esta persona. Instala cámaras de videovigilancia que controla desde el sótano de la casa de su padre», desveló. «¿Cuánto de lo que consideramos privado de cada uno de nosotros nos pertenece?», es el interrogante que plantea el thriller psicológico de Roberto Leal, quien considera que estamos muy expuestos. «En una época en la que supuestamente tanto nos preocupamos por la protección de datos, estamos realmente desprotegidos. Y no es un hacker que atente contra nosotros, somos habitualmente nosotros mismos porque hemos normalizado cosas que no deberían normalizarse», reflexionó. «Los límites de la intimidad hoy no existen», aseveró Pablo Motos, dando pie a un hondo debate sobre la falta de control sobre la información personal y los espacios privados de cada persona. Al hilo de la trama de la novela, el invitado relató el susto que sufrió en su casa con sus propias cámaras de seguridad cuando le saltó la alarma en plena madrugada. «Eso ya, de entrada, dices ‘¿qué pasa aquí?’ Luego recibimos una llamada de la empresa, habían visto algo blanco que se mueve… Y yo bajé, me asomé y se confirmó que eran unas toallas en el tendedero que pasaron por delante del sensor del movimiento», relató. Pero la cosa no quedó ahí. Sin quitarse el runrún de la cabeza de que algo raro pasaba. Le dio por revisar las grabaciones de las cámaras. «Y de pronto, se me encoge el corazón, me dio un vuelco: había un tío alto y grande en la cocina». En ese momento de pánico no sabía si llamar a policía, aunque antes volvió a ver bien el video, pararlo… y era él mismo. «Estaba viendo de cuando había bajado a la cocina. Soy así de idiota», terminó de contar entre risas.