¿Existe el ‘El Niño Godzilla’ o el ‘Superniño’? OMM e IMN aclaran qué ocurre realmente con el fenómeno climático
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó sobre una alta probabilidad de que el fenómeno de El Niño se forme nuevamente a partir de mediados de 2026, una situación que podría elevar las temperaturas y alterar los patrones de lluvia en distintas regiones del planeta, incluida Costa Rica.
Tras varios meses de condiciones neutras en el océano Pacífico ecuatorial, los modelos climáticos internacionales detectaron un rápido aumento en la temperatura de la superficie del mar. Según la OMM, entre mayo y julio de 2026 podrían comenzar a consolidarse las condiciones típicas de El Niño.
El organismo explicó que existe una coincidencia entre los modelos de predicción climática sobre la formación del fenómeno, aunque todavía persiste cierta incertidumbre debido a la llamada “barrera de predictibilidad de primavera”.
En Costa Rica, el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) indicó que el Sistema de Alerta Temprana del ENOS se mantiene actualmente en condición de “vigilancia”, aunque se prevé que pase a fase de “advertencia” en la próxima actualización prevista para el 15 de mayo.
El IMN señaló que los principales impactos esperados serían déficits de lluvia en el Pacífico, Valle Central y zona norte occidental. Además, se prevé un aumento de temperatura de al menos medio grado por encima de lo normal en todo el país. En algunas zonas del Pacífico y del Valle Central el incremento podría superar 1 °C.
La entidad también explicó que este escenario influiría en una temporada de huracanes menos activa en el Atlántico. Las proyecciones apuntan a entre nueve y 12 sistemas nombrados durante este año, por debajo del promedio histórico de 14.
La OMM recordó que El Niño y La Niña forman parte del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), uno de los principales reguladores del clima mundial. Estos eventos afectan lluvias, sequías y fenómenos extremos en distintas regiones del planeta.
Según el organismo, los efectos de El Niño suelen incluir más precipitaciones en sectores de América del Sur y sequías en regiones como Australia, Indonesia y partes del sur de Asia. Además, las temperaturas oceánicas más cálidas pueden favorecer huracanes más intensos en el Pacífico y reducir la actividad ciclónica en el Atlántico.
La OMM aclaró que términos como “Superniño” o “El Niño Godzilla” no forman parte de las clasificaciones oficiales utilizadas por organismos meteorológicos internacionales ni por el IMN. La institución costarricense indicó que esas expresiones surgieron fuera del ámbito científico para referirse informalmente a eventos muy intensos.
Las autoridades meteorológicas insistieron en que los pronósticos estacionales permiten preparar medidas preventivas en sectores sensibles como agricultura, salud, energía y manejo del recurso hídrico. La próxima actualización internacional sobre el fenómeno se publicará a finales de mayo.
