El primer F-35 dañado en combate de la historia, entre las bajas de EEUU en Irán
El Congreso de EEUU ha presentado un informe en el que se especifica los daños militares que han sufrido las Fuerzas Armadas americanas durante la operación Furia Épica contra Irán, según el cual al menos 42 aeronaves han sido dañadas total o parcialmente y se estiman pérdidas en 29.000 millones de dólares. Este informe independiente del Pentágono ha sido presentado por el Servicio de Investigación del Congreso, y ha sido elaborado sin acceso a información clasificada, basado únicamente en fuentes públicas. Cabe destacar que el Departamento de Guerra aún no ha publicado una evaluación exhaustiva de las pérdidas, lo que impide al Congreso tener una imagen completa de lo ocurrido. Estas son las cifras del informe:
- 24 drones MQ-9 Reaper y 1 dron MQ-4C Triton (el grueso de las bajas).
- 4 cazas F-15E Strike Eagle.
- 1 caza furtivo F-35A Lightning II (la pieza clave que Araqchí celebra haber derribado por primera vez en la historia de este costoso modelo).
- 7 aviones de reabastecimiento KC-135 Stratotanker.
- 1 avión de alerta temprana E-3 Sentry (AWACS).
- 2 aviones de operaciones especiales MC-130J Commando II.
- 1 helicóptero HH-60W Jolly Green II y 1 avión de ataque a tierra A-10 Thunderbolt II.
Aunque Irán dice lo contrario, cabe matizar que el F-35 no fue "derribado", sino dañado por fuego terrestre iraní durante las operaciones de combate, aunque no se identifica el sistema responsable.
Uno de los incidentes incluidos en el informe hace referencia al derribo de cazas F-15E Strike Eagle sobre Irán. Tres de los cuatro F-15E citados en el informe fueron destruidos en un incidente de fuego amigo sobre Kuwait el 2 de marzo, con todos los tripulantes eyectados y recuperados. El cuarto fue derribado sobre territorio iraní el 5 de abril.
El Servicio de Investigación del Congreso señala que dos aviones MC-130J Commando II fueron destruidos deliberadamente en tierra durante la operación de rescate tras quedar incapacitados para despegar.
El documento señala que el Departamento de Guerra dirigido por Pete Hegseth aún no ha publicado una evaluación exhaustiva de las pérdidas y que las cifras siguen en revisión.
