La lesión de Usman Garuba "no pinta nada bien"
Todo iba viento en popa para el Real Madrid en el último cuarto ante el Valencia Basket. Dominaba la semifinal por más de diez puntos, lo hacía con autoridad y no sólo en el marcador, pero... a 9:08 para el final del partido, Usman Garuba se desplomó en la pista en una acción sin ningún rival cerca. Se llevó las manos al pie izquierdo, trató de incorporarse, pero fue incapaz de hacerlo. Tuvieron que ayudarle varios compañeros y miembros del cuerpo médico del Madrid porque el problema parecía afectarle al talón de Aquiles. «Desde luego que tiene toda la pinta que no va a poder estar para la final», se apuntaba desde la expedición del Madrid en Atenas. El «plan A, el único porque no hay plan B», como lo había definido Scariolo complica todavía más el escenario para una final en la que espera el Olympiacos.
La lesión del pívot internacional español, que venía supliendo las ausencias de sus compañeros de posición Álex Lens y Walter Tavares, también lesionados, se produjo en el comienzo del último cuarto cuando el marcador era 86-73 favorable al Real Madrid. En los 21:25 minutos que había disputado hasta su lesión, Garuba había anotado 2 puntos y atrapado 5 rebotes. La primera valoración es que "no pinta nada bien", según se apuntó desde el club a LA RAZÓN.
El problema para el Madrid aparte del trío de bajas de sus interiores es que precisamente una de las fortalezas del Olympiacos es su juego interior. Giorgios Bartzokas tiene a su disposición en un arsenal incomparable con Milutinov, Jones, Vezenkov, Hall... demasiados argumentos interiores. En el Madrid aparte de Trey Lyles no hay ningún otro jugador por dentro. Deck y Hezonja tuvieron un papel fundamental ante el Valencia, pero es que ante los griegos el tamaño y los kilos de sus interiores son un problema muy serio.
