Добавить новость
ru24.net
World News
Май
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27
28
29
30
31

Bernardino de Sahagún, un fraile contra "esquizofrénica" rivalidad entre México y España

0

Cuando Juan Miguel Zunzunegui pregunta a sus compatriotas mexicanos qué les gusta de su país, por norma, la contestación es casi siempre la misma: «La comida». Pero luego, tras llenar la panza, van asomando música, folclore, bailes, trajes típicos... También sus «pueblos mágicos», que es como denominan a los virreinales: «Nos gustan nuestras catedrales, conventos, retablos barrocos, nuestro neoclásico...», prosiguen ante el hispanista, que, entonces, retoma la palabra: «Cuanto les gusta de México es de 1521 para acá. Todo es virreinal» y, por tanto, hispano, mestizo. «Vivimos en la tragedia de que amamos todo esto, pero despreciamos el proceso histórico que nos hizo tener lo que nos gusta. Es que es de locos, eso es una esquizofrenia pura».

Aprovecha Zunzunegui la anécdota para ensalzar los 300 años de virreinato: «Ahí es donde nace todo lo que hoy es México», sentencia al tiempo que mira hacia la otra orilla atlántica: «Y si lo quieres contar desde España es bien interesante. Si México no existiría sin España, yo siempre digo que España tampoco existiría sin México». Una tesis, asegura, que «es un poco más difícil de comprender». Sin embargo, señala a lo más «simple»: la tortilla de patata y el pan con tomate. «O la existencia misma de Madrid», continúa. La capital de España «era una aldea árabe a la mitad de camino al norte para que los viajeros pudieran descansar». Fue Felipe II quien decide «hacer una capital imperial», indica de una ciudad que sacó los recursos de Nueva España.

Una relación de ida y vuelta "fascinante"

Destaca el historiador esa relación de ida y vuelta «fascinante» en la que sobresale un nombre, el de Bernardino de Sahagún (1499-1590), un fraile que salió de España a los 29 años, en 1529, con una misión evangelizadora y no regresó jamás; y al que dedica ahora una biografía, «Guardián de la memoria náhuatl» (Fundación Banco Santander). Una figura de la que Javier Expósito, responsable de Historia en la Fundación, señala como un hombre que «se comprendió a sí mismo comprendiendo la cosmovisión náhuatl. Fue un adelantado a su tiempo en diversos campos, como la antropología, y un aventurero del espíritu que ejerció su humanidad desplegando una actividad sobrehumana hasta los 90 años».

El franciscano pasó los siguientes 60 en lo que hoy es México. Tiempo en el que recorrió extensas regiones del territorio, miles de kilómetros que hizo descalzo desde que llegó a Veracruz; participó en la creación de conventos y en el primer colegio mestizo del virreinato; y documentó todos los aspectos de la cultura indígena. «No hizo otra cosa más que hablar con los pueblos de origen náhuatl y con los sobrevivientes mexicas, con las noblezas tlaxcaltecas y texcocanas...», asegura el autor.

'Historia general de las cosas de la Nueva España'

Volcó así en su «Historia general de las cosas de la Nueva España» todo ese trabajo de entendimiento de la historia, ideología, religión, tradiciones, dioses y danzas de sus gentes. Por ello Zunzunegui señala al misionero como el máximo responsable de que comprendamos a los pueblos náhuatl. «No escribían; y un pueblo que no escribe está destinado al olvido. Entonces, que llegue alguien como Bernardino y aprenda náhuatl es su salvación. Si no es por él, hoy no sabríamos nada de ese mundo».

Y es que el destino, o la «providencia», que diría Agustín de Hipona, llevó al religioso –o «geniecito», como le llama– a coincidir ya en el barco de ida al Nuevo Mundo con los guerreros que Hernán Cortés había acercado a España para que los viera Carlos V con sus propios ojos. «Va aprendiendo náhuatl porque platica con esta gente y entiende como algo fundamental que si quiere comprender a estos pueblos debe empezar por su lengua». Pero, aun así, hace una puntualización sobre el fraile, del que las crónicas cuentan que «tenían que esconderlo de las mujeres porque era muy guapo»: «Pese a ser un hombre excepcional, lo que hizo no fue una excepción, sino una regla para los 200 religiosos que se repartían por el continente».

Por contra, Bernardino de Sahagún tuvo graves problemas con la Inquisición para publicar su obra al ser acusado de excesiva connivencia con los indígenas. «Le acusaron de satánico». Fue el propio presidente del Consejo de Indias, Juan de Ocando, quien lo apoyó para que pudiera poner fin a sus investigaciones y traducirlas al castellano.

Una historia común desde el siglo XVI

Insiste Zunzunegui en su máxima de tender puentes entre México y España: «Lo que nos hermana es esa historia común que comienza desde que somos hispanos», como [[LINK:INTERNO|||Article|||6604473539d8b0e4c8827b72|||ya advertía en el documental de López-Linares («Hispanoamérica»)]]. Por ello es crítico con las maneras de Isabel Díaz Ayuso en su reciente visita al país americano: «Se equivocó. Tenía que haber sido más diplomática si lo que buscamos es acercamiento, armonía y hermandad». No obstante, da la razón a la presidenta en su frase de que «México no existiría sin España», como explicaba al inicio de este texto. «En México somos de piel fina, porque yo sí puedo decirlo sin que me echen del país... de momento», ríe.

Es el historiador un habitual a la hora de tender la mano en este «mundo en el que hay que tender puentes». Para Zunzunegui hay dos tipos de personas, las que destruyen y las que construyen; y tiene bien claro al «bando» al que se arrima: al de Bernardino de Sahagún, al de levantar proyectos conjuntos. No le gusta por ello perderse en debates sobre conquistas y perdones. «El proceso está mal llamado conquista. Si quieres destruir a un pueblo no intentas conservar su lenguaje y su historia, como hizo este misionero franciscano. Al contrario de lo que se cuenta, los españoles no llegaron allí quemándolo todo. Y él trabajó para que los indios conservaran su memoria; del mismo modo que esta biografía es la recuperación de la historia de la España del XVI».

Y es por ese empeño en tender puentes por el que ha cargado en más de una ocasión contra la presidenta Sheinbaum y su discurso frente a España. Acusa así a la dirigente de intentar «manipular ideológicamente» a los ciudadanos a los que habla «como si fueran tontos». «Lleva años convirtiendo al pueblo mexicano en tonto para que sean incapaces de reflexionar, de pensar, de ver la historia y de comprender causa y efecto», explicaba hace poco un intelectual que no se muerde la lengua con esa supuesta «conquista»: «Es el trauma que nos carcome las entrañas y mientras sigamos culpando de todo a Cortés, no importa cuántas madres mentemos para que viva México, porque nunca seremos libres porque en esa narrativa lo que hacemos es justificar nuestra mediocridad. Este discurso del trauma de la conquista nos lleva a una mentalidad mexicana de soy pobre pero honrado y todos los ricos son malos, con lo que convertimos la pobreza en una virtud», confesó en 2024 en redes sociales.

  • 'Bernardino de Sahagún' (Fundación Banco Santander), de Juan Miguel Zunzunegui, 188 páginas, 19 euros.



Moscow.media
Частные объявления сегодня





Rss.plus
















Музыкальные новости




























Спорт в России и мире

Новости спорта


Новости тенниса