Kanye West sí actuará en Países Bajos pese a sus "reprobables" declaraciones
El rapero estadounidense Kanye West se encuentra en plena gira europea, y hasta la fecha no se ha encontrado más que problemas o dificultades para desarrollar sus conciertos con normalidad. Sus fechas tanto en Francia como en Italia se han visto pospuestas o canceladas, principalmente como respuesta a los comentarios antisemitas realizados por el rapero en el pasado. No obstante, parece que no todos los países han decidido vetarlo, pues el artista podrá actuar el 6 y 8 de junio en la ciudad de Arnhem, en Países Bajos, después de que las autoridades locales concedieran los permisos necesarios para ambos conciertos, pese a la oposición política y de organizaciones judías por su historial de declaraciones "reprobables” de tono antisemita.
El alcalde de Arnhem, Ahmed Marcouch, señaló que la decisión será difícil de aceptar, pero explicó que la legislación neerlandesa limita el margen de actuación de las autoridades municipales y que los alcaldes no pueden tomar decisiones “basándose únicamente en la desaprobación personal o social”. “Aunque las declaraciones previas del artista sean moralmente y posiblemente jurídicamente reprobables, esas expresiones por sí solas no constituyen un motivo legal independiente para denegar la autorización”, afirmó Marcouch.
West generó indignación tras publicar imágenes de esvásticas en redes sociales, declarar su admiración por el nazismo o grabar la canción "Heil Hitler", aunque aseguró más tarde que sus acciones fueron consecuencia de una crisis de salud mental y episodios bipolares, y pidió perdón públicamente. En cualquier caso, esto no ha evitado consecuencias en su gira en distintos países europeos, incluidos Polonia, Francia, Suiza o el Reino Unido, que le han prohibido la entrada.
En el caso de Países Bajos, Marcouch explicó que la evaluación de una solicitud para estos eventos debe centrarse únicamente en cuestiones como orden público, seguridad, protección contra incendios y gestión del tráfico. Tras consultar con la policía y otros organismos, concluyó que no existen indicios de que los conciertos del rapero, de 48 años, supongan una amenaza para la seguridad o puedan derivar en alteraciones del orden público.
Por su parte, el ministro neerlandés de Asilo y Migración, Bart van den Brink, también aseguró que condena “por supuesto y de forma muy firme” las declaraciones del artista, “pero en este momento no hay indicios de que eso constituya una razón para impedirle la entrada” a Países Bajos, señaló. “Si entre ahora y el momento de la actuación no surge otra razón o la situación no cambia, parece que el concierto seguirá adelante”, afirmó este viernes el ministro.
En una explicación remitida al concejo municipal, el regidor también advirtió de que el antisemitismo y cualquier otra forma de odio “no tienen cabida” en Arnhem y recordó que las autoridades judiciales podrían intervenir si el artista realiza en sus actuaciones declaraciones que vulneren la legislación penal.
La autorización llega después de semanas de debate en Países Bajos, con una amplia mayoría del Parlamento en contra de la llegada del músico al país, y varias organizaciones judías reclamando impedir su actuación.
