La Armada francesa asesta un golpe naval a la flota rusa al incautar un petrolero de la "flota fantasma" de Putin
Nuevo golpe a las arcas rusas. La Armada francesa ha incautado este fin de semana un nuevo petrolero procedente de Rusia durante una operación llevada a cabo en alta mar en el Atlántico "con el apoyo de varios socios, incluido el Reino Unido", según anunció el propio presidente Emmanuel Macron este lunes. El carguero en cuestión se llama "Tagor" y procede de la ciudad rusa de Murmansk. En el momento de ser interceptado navegaba bajo sospecha de violar las restricciones internacionales impuestas a Rusia tras la guerra de Ucrania.
La operación militar se ejecutó en aguas del océano Atlántico, a más de 400 millas náuticas al oeste de la Bretaña francesa. Macron compartió un vídeo del abordaje y destacó que la maniobra se realizó en estricto cumplimiento del derecho del mar. El operativo contó con la colaboración de varios aliados internacionales, entre ellos el Reino Unido.
Según informó la Prefectura Marítima del Atlántico, los inspectores militares subieron a bordo del buque y, tras revisar minuciosamente toda la documentación, confirmaron las sospechas de que la embarcación ocultaba su identidad mediante el uso de una bandera irregular. Tras el hallazgo, las autoridades francesas presentaron una denuncia formal ante la fiscalía de Brest, que tiene la jurisdicción sobre los tribunales marítimos.
Barcos de la Armada francesa están ahora escoltando al petrolero hacia un punto de fondeo seguro para realizar inspecciones técnicas y legales más profundas. Macron justificó la intervención al declarar que es intolerable que este tipo de navíos eludan los castigos económicos, violen las normas de navegación y sirvan para financiar la guerra que Rusia mantiene contra Ucrania desde hace más de cuatro años. Además, el mandatario advirtió que estos barcos representan un grave peligro para el medio ambiente y la seguridad global.
L denominada "flota fantasma" que utiliza Moscú para comercializar su crudo le permite al Kremlin el ingreso adicional de fondos para la guerra ucraniana. Esta es la cuarta intervención de este estilo que realiza Francia en los últimos meses, tras las retenciones en el Mediterráneo de los buques "Deyna" y "Grinch" a principios de año, y la incautación en septiembre de 2025 del "Boracay", que navegaba sin pabellón frente a las costas bretonas. En los tres casos anteriores, los barcos fueron liberados tras el pago de cuantiosas multas.
