Juanma Moreno apura los plazos para desesperación de Vox: «Se está metiendo en un lío»
Vox no entiende por qué Juanma Moreno, casi dos semanas después de las elecciones andaluzas, no descuelga el teléfono. El 17-M se quedó a dos diputados de la mayoría absoluta y, por tanto, necesita como poco la «abstención» del partido verde para preservar su codiciada estabilidad y espantar el «lío». Sin embargo, se resiste a emprender una negociación para reclamar, al menos, que facilite su investidura.
La semana que viene tendrá lugar el primer hito de la legislatura andaluza: la composición del Parlamento. Primera prueba de fuego. El PP parte con una ventaja: podrá retener la presidencia de la institución sin ningún inconveniente. El planteamiento con Vox es que se quede con los puestos que le correspondan de forma proporcional. Sin necesidad de conversaciones previas.
No obstante, Moreno dijo la semana pasada que no tardaría mucho en llamar. Para el número dos de Vox, Ignacio Garriga, va tarde. Este lunes, en rueda de prensa, calificó de «profundamente irresponsable» que Moreno se resista a contactar para comenzar con las negociaciones.
En el partido verde llevan días ojipláticos con la parsimonia del presidente andaluz. Parece que hay prisas por «empezar a hablar de qué y cómo». Lo primero, insisten en Vox, es hablar del programa. «Medida a medida». Después, si toca, los «sillones». Aunque, de momento, Vox se reserva sus
intenciones. En ningún caso ha confirmado que quiera tener puestos en la Junta.
Que, por otro lado, el deseo del PP es seguir con un gobierno en solitario. De hecho, en las filas populares hay quienes enmarcan la actitud de Moreno en una estrategia para acortar los plazos de la negociación para resolverla en un pacto exprés sin altos peajes.
Garriga aconsejó ayer a Juanma Moreno que hable con sus colegas de Extremadura, Aragón o Castilla y León, para que le digan «lo fácil que es negociar con Vox cuando se hace con seriedad» y lo «mal que responde cuando hay algún tipo de chantaje».
«Parece que se está metiendo en un lío y que ahora el que bloquea un gobierno es el PP», denunció el secretario general de Vox, que volvió a recalcar que sigue con la mano tendida para llegar a un acuerdo similar al de otros territorios. Esto es: con la susodicha «prioridad nacional», que Moreno tachó de «eslogan vacío».
El pacto en Castilla y León
Donde sí parece que el acuerdo está a punto de caramelo es en Castilla y León. Todavía faltan algunos «flecos», reconoció ayer Garriga, que expresó su deseo de que las diferencias se puedan solventar en «las próximas horas o en los próximos días». Fuentes populares confirman que el documento programático está prácticamente terminado y que falta por abordar la composición del Gobierno, que será de coalición. Vox busca un reparto mayor al de Extremadura y Aragón.
Así pues, Andalucía sería el último de los cuatro territorios que han ido a las urnas en los últimos meses pendiente de un pacto entre PP y Vox. Que llegará, por mucho que Moreno ande remolón.
