Cerca de 500 peces fosilizados en Egipto: científicos descubren un 'acuario petrificado' de 62 millones de años de antigüedad
Un hallazgo paleontológico en Egipto está ayudando a resolver uno de los grandes misterios de la historia de la vida en la Tierra. Los investigadores descubrieron alrededor de 500 ejemplares de peces fosilizados conservados en una formación rocosa de 62,2 millones de años de antigüedad, apenas cuatro millones de años después del impacto del asteroide que provocó la extinción de los dinosaurios.
Los fósiles fueron hallados en un yacimiento conocido como Qreiya 3, ubicado en el desierto egipcio. Según el estudio publicado en la revista Science Advances, el lugar contiene ejemplares pertenecientes a más de 20 tipos distintos de peces con aletas radiadas, muchos de ellos preservados con un nivel de detalle excepcional.
¿Por qué este hallazgo es clave para entender la recuperación de los océanos?
Los científicos llevan décadas estudiando cómo se recuperó la vida después de la extinción masiva ocurrida hace 66 millones de años. Aunque existen numerosos registros sobre la recuperación de plantas, mamíferos y otros organismos terrestres, la reconstrucción de lo que sucedió en los océanos ha sido mucho más complicada debido a la escasez de fósiles.
'Cuando llegamos al yacimiento y empezamos a encontrar ejemplares de peces bien conservados en el sedimento, supimos que estábamos ante algo excepcional', afirma Sanaa El-Sayed, paleontóloga de la Universidad de Mansoura, en Egipto, y exploradora de National Geographic.
Los investigadores identificaron al menos 21 tipos diferentes de peces distribuidos en nueve grandes grupos. Este nivel de diversidad demuestra que los ecosistemas marinos ya se estaban reorganizando relativamente poco tiempo después de la desaparición de los dinosaurios.
¿Qué revelan estos peces sobre el origen de los océanos modernos?
Uno de los aspectos más llamativos del descubrimiento es la abundancia de percomorfos, un grupo de peces que actualmente incluye especies tan diversas como los atunes, caballitos de mar, percas y peces rape.
Antes de la extinción masiva, estos animales eran relativamente escasos. Sin embargo, tras el colapso de las cadenas alimentarias marinas, encontraron nuevas oportunidades para diversificarse y ocupar nichos ecológicos vacantes. Entre los fósiles hallados figura un antiguo depredador emparentado con los atunes y las caballas, considerado uno de los registros más antiguos conocidos de este linaje.
Además, el hallazgo ayuda a llenar un vacío de aproximadamente 10 millones de años en el registro fósil de los peces óseos, una ausencia que dificultaba comprender cuándo y cómo evolucionaron muchas de las especies marinas modernas.
Los investigadores creen que regiones cercanas al ecuador, como la que ocupaba Egipto en aquella época, pudieron actuar como refugios biológicos y centros de recuperación tras la extinción. A medida que continúen las excavaciones en Qreiya 3, esperan descubrir nuevas piezas que permitan reconstruir con mayor precisión cómo la vida marina logró recuperarse después de uno de los episodios más devastadores de la historia de la Tierra.
