Victoria Federica e Irene Urdangarin se desmarcan de Leonor y Sofía en la misa del Papa León XIV: apuestan por el negro frente a los tonos pastel
La visita del Papa León XIV a Madrid ha reunido este sábado a buena parte de la Familia Real en la multitudinaria misa celebrada en la plaza de Cibeles. Una jornada histórica que también ha dejado interesantes contrastes estilísticos entre las nuevas generaciones de la familia.
Si por la mañana la atención se ha centrado en la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, que han abandonado los tonos oscuros vistos en actos anteriores para apostar por una imagen mucho más luminosa en azul celeste y verde agua, durante la celebración religiosa también se ha podido ver a Victoria Federica e Irene Urdangarin siguiendo un camino completamente distinto.
Las imágenes captadas durante la ceremonia apenas permiten apreciar con detalle sus estilismos, pero sí dejan ver un elemento común: ambas han confiado en el negro como color protagonista de sus looks.
Un detalle que llama especialmente la atención porque contrasta con la elección realizada por sus primas. Mientras Leonor ha estrenado un elegante vestido midi azul celeste y Sofía ha apostado por un sofisticado conjunto sastre verde agua, Victoria Federica e Irene han mantenido una estética mucho más sobria y discreta.
El negro como apuesta segura
El negro sigue siendo uno de los grandes aliados de los eventos institucionales y religiosos. Elegante, atemporal y fácil de combinar, continúa ocupando un lugar privilegiado en el armario de las mujeres de la Familia Real.
En el caso de Victoria Federica, la nieta mayor de los Reyes Juan Carlos y Sofía ha optado por un estilismo oscuro que encaja con la línea de sofisticación clásica que suele mostrar en sus apariciones públicas. Irene Urdangarin, por su parte, también se ha decantado por el mismo color, reforzando una imagen discreta en una jornada donde todas las miradas estaban puestas en el Pontífice.
Leonor y Sofía ponen la nota de color
Precisamente por eso, la elección de Leonor y Sofía ha resultado aún más llamativa. Las hijas de los Reyes han aportado frescura con una paleta suave y delicada que encaja perfectamente con una ceremonia celebrada al aire libre bajo el sol madrileño.
La Princesa Leonor ha lucido un vestido midi azul celeste de líneas limpias y elegantes, mientras que la Infanta Sofía ha escogido un conjunto de dos piezas en verde agua firmado por Mirto. Dos propuestas que confirman la creciente presencia de los tonos pastel en los grandes eventos institucionales.
Así, la misa presidida por el Papa León XIV no solo ha reunido a distintas generaciones de la Familia Real, sino que también ha dejado dos maneras muy diferentes de interpretar la elegancia: la luminosidad de los tonos pastel elegidos por Leonor y Sofía frente a la sobriedad clásica del negro por el que han apostado Victoria Federica e Irene Urdangarin.
