¿Puede el casero subir el alquiler por instalar aire acondicionado? Esto es lo que dice la ley
Las altas temperaturas ya se han instalado en buena parte del país, impulsando así la demanda de aire acondicionado en las viviendas de alquiler. Sin embargo, cuando el propietario decide instalar este sistema surge una duda frecuente entre los inquilinos: ¿puede subir el alquiler para recuperar el coste de la obra?
La respuesta es sí, aunque con importantes limitaciones. La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) permite al arrendador actualizar la renta cuando realiza obras de mejora en la vivienda, pero establece una serie de requisitos y límites para proteger a los inquilinos.
¿Cuándo puede el casero subir el alquiler?
"La realización por el arrendador de obras de mejora, transcurridos cinco años de duración del contrato, o siete años si el arrendador fuese persona jurídica, le dará derecho, salvo pacto en contrario, a elevar la renta anual en la cuantía que resulte de aplicar al capital invertido en la mejora, el tipo de interés legal del dinero en el momento de la terminación de las obras incrementado en tres puntos, sin que pueda exceder el aumento del 20% de la renta vigente en aquel momento", señala el artículo 19.1 de la LAU.
Por tanto, si el contrato todavía no ha alcanzado esa antigüedad, el propietario no puede aumentar el alquiler de forma unilateral por haber instalado aire acondicionado.
¿Cuánto puede aumentar la renta?
La ley también establece cómo debe calcularse la subida. El incremento se obtiene aplicando al coste de la mejora el interés legal del dinero vigente al finalizar las obras, incrementado en tres puntos porcentuales.
Además, existe un límite máximo: el aumento no puede superar el 20% de la renta que el inquilino esté pagando en ese momento.
Por ejemplo, si la instalación del aire acondicionado cuesta 1.000 euros y el interés legal del dinero es del 3,25%, el propietario podría repercutir un 6,25% anual sobre esa inversión. Esto supondría 62,5 euros al año, es decir, aproximadamente 5,21 euros más al mes en el alquiler.
La normativa también establece que, para calcular el importe de la mejora, deben descontarse las posibles subvenciones públicas recibidas para realizar la obra.
El propietario está obligado a avisar
La subida de la renta no puede aplicarse automáticamente. Una vez terminadas las obras, el propietario debe comunicar por escrito al inquilino el incremento del alquiler.
Además, la notificación debe incluir los cálculos utilizados para determinar la nueva renta y la documentación que acredite el coste de las obras realizadas.
La actualización comenzará a aplicarse a partir del mes siguiente a la comunicación y siempre después de que la mejora haya sido ejecutada.
¿Qué ocurre si no han pasado cinco años?
Si la instalación del aire acondicionado se realiza antes de que se cumplan los cinco años de contrato —o siete años cuando el arrendador sea una empresa—, el propietario y el inquilino deben llegar a un acuerdo.
En estos casos, el casero no puede imponer una subida de la renta por decisión propia. Cualquier modificación del precio del alquiler debe contar con el consentimiento del arrendatario.
