Добавить новость
ru24.net
World News
Июнь
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

¿Quién quiso robar el Anillo del Pescador?

0

El anillo utilizado por el Obispo de Roma recibe el nombre de Anillo del Pescador, Annulus Piscatoris, su nombre se debe al antiguo oficio de pescador del apóstol San Pedro designado por Jesucristo como «pescador de hombres» en palabras del Evangelio de San Lucas, símbolo del poder pontificio y que debe ser portado en el tercer dedo de la mano derecha del Papa. El Anillo del Pescador se entrega a cada nuevo Papa durante su misa de investidura. Tras la muerte o renuncia de un Papa el anillo y los sellos deben ser destruidos con un martillo de plata, tradición que tenía sentido cuando el anillo servía para firmar los documentos papales, pero en la actualidad se desfigura el grabado almacenándose en el Vaticano. Cada papa elige el modelo de anillo: el de Pío IX contenía cien diamantes, el de Juan XXIII era un simple camafeo, el de Juan Pablo II era de oro martillado en forma de cruz, el de Benedicto XVI fue creado bajo la dirección del orfebre Claudio Franchi con 35 gramos de oro, mientras que el de Francisco era de plata. Junto con el material cada pontífice elige el grabado que le represente, optando la mayoría por la imagen de San Pedro en un barco de pesca tirando de las redes, o el grabado de San Pedro con las llaves, o ambos modelos combinados como es el caso del anillo del actual Papa León XIV.

La primera mención del anillo del pescador aparece en una carta del Papa Clemente IV, antiguo Guido de Foulques, escrita en 1265 a su sobrino Pedro Grossi afirmando que los Papas acostumbraban sellar sus cartas privadas con el «sello del Pescador», mientras que los documentos públicos se distinguían por las «bulas» de sellos de plomo colgantes adjuntas. Desde el siglo XIV, el Anillo del Pescador se usaba para sellar los documentos papales oficiales que se conocen como breves debiendo su nombre a la rapidez de su confección, «expeditio brevis», en comparación a otros documentos papales como las cartas o las bulas. Después del pontificado de Eugenio IV (m.1447) estos breves se promovieron como instrumentos para comunicar resoluciones con celeridad y menor formalidad que las bulas. No contienen ni prefacio ni preámbulo y se refieren a un solo tema, con carácter de acto administrativo incluyendo una orden o regulando alguna cuestión concreta. El Papa no la firma como «servus servorum Dei», sino con su nombre propio con el refrendo de la matriz del Anillo del Pescador. Sirvió por ejemplo para la supresión de la Compañía de Jesús (1773) disminuyendo su uso a partir de 1842, cuando la cera de lacre fue reemplazada por un sello que fijaba el mismo dispositivo en tinta roja.

«No codiciarás los bienes ajenos»

El anillo papal ha sido durante siglos un codiciado objeto de deseo por lo que ha sido robado, extraviado, destruido y recuperado en varias ocasiones. En una carta de 1588, el embajador español en Roma, Enrique de Guzmán, II conde de Olivares, informó a Felipe IV que un copero papal había robado el Anillo del Pescador a Sixto V. En 1797, cuando las tropas de Napoleón ocuparon Roma, el anillo de Pío VI fue tomado brevemente por soldados franceses bajo el mando del general Berthier, aunque el anillo le fue devuelto al día siguiente, fue exiliado a Francia y murió en Valence tres años más tarde. Tras la muerte de Pio VI los cardenales eligieron a al cardenal Chiaramonti pariente lejano de Pío VI quien adoptó el nombre de Pio VII. En 1802 Napoleón promulgaba una legislación por la que trataba de someter a la iglesia católica al control estatal. Para expresar sus intenciones invitó a Pío VII a París para su coronación evitando su intervención en la liturgia regia como era costumbre ya que Napoleón se coronó a sí mismo manifestando así sus ambiciones en relación al poder espiritual.

En febrero de 1808 las tropas imperiales entraron en Roma fortificándose Pío VII en el Quirinal, en 1809 Napoleón controlaba el territorio de todos los Estados Pontificios ofreciendo al Papa seguir residiendo en Roma a cambio de un estipendio anual que éste rechazó. En mayo de 1809 Napoleón decretó la anexión a Francia de todos los territorios papales estallando las revueltas en la ciudad, antes que los soldados comandados por Radet exigiesen al Papa su renuncia a los Estados Pontificios Pío VII ordenó la destrucción de su anillo para que nadie lo utilizase y rechazó la propuesta de renuncia con la célebre frase «Non vogliamo, non possiamo, non abbiamo» siendo deportado a Francia. Los fragmentos el anillo se guardaron en París hasta que Luis XVIII devolvió los fragmentos a Roma. En 1899, el Anillo del Pescador supuestamente se perdió antes de que un sirviente lo recuperara y se lo devolviera a León XIII, sin embargo, tras su muerte en 1903, el anillo no se encontró entre sus posesiones. Es Anillo es más que un sello papal, representa la continuidad del papado y el gran peso de las tradiciones de la Iglesia que perviven en un mundo marcado por el cambio constante.




Moscow.media
Частные объявления сегодня





Rss.plus
















Музыкальные новости




























Спорт в России и мире

Новости спорта


Новости тенниса