Sánchez replica la imagen más poderosa de la visita del Papa León XIV a España
Durante los últimos días, España ha visto al Papa León XIV bendecir bebés. La visita del Pontífice ha estado marcada por una sucesión de instantáneas cuidadosamente construidas alrededor de una idea sencilla: la cercanía.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su equipo de asesores en Moncloa, parece haber tomado nota. Por eso, el jefe del Ejecutivo se ha dejado ver este jueves cogiendo en brazos a un bebé, sonriendo a la cámara.
En política, las fotografías rara vez son inocentes. Menos aún cuando atraviesan uno de los momentos más delicados de una legislatura. Moncloa sabe que la batalla que libra el presidente no se desarrolla únicamente en los juzgados, en el Congreso o en los medios de comunicación. También se libra en el terreno de los símbolos.
La foto con el bebé es un código básico de la comunicación política, porque humaniza al dirigente. Ese es el motivo por el que suele ser un básico de las campañas electorales. La imagen pretende acercar al candidato a los ciudadano y situarlo en un espacio emocional donde desaparecen durante unos segundos los sumarios judiciales, las investigaciones policiales y las crisis de partido.
El Gobierno ha intentado aprovechar la presencia del Pontífice para regresar a una agenda más favorable. Sánchez destacó durante su encuentro con el Papa las coincidencias entre ambos en materia migratoria y en la defensa de la paz.
Y el ministro Félix Bolaños insistió después en la plena sintonía del Ejecutivo con algunos de los mensajes pronunciados por el líder de la Iglesia católica ante las Cortes Generales. La estrategia era evidente: asociar al Gobierno con los grandes consensos humanitarios que León XIV ha reivindicado durante su estancia en España.
