El Banco Mundial rebaja al 2,5% la previsión de crecimiento global por la guerra en Irán, al menor ritmo desde la pandemia
La economía mundial crecerá este año un 2,5%, una décima menos de lo estimado en la previsión anterior y al menor ritmo desde la pandemia, según el último informe de Perspectivas Económicas Globales del Banco Mundial. El organismo atribuye esta revisión a la escalada del conflicto en Oriente Medio y a sus consecuencias sobre los mercados energéticos, el comercio internacional y la inflación, en un contexto en el que la actividad económica ya venía debilitada tras varios años marcados por crisis sucesivas, desde el covid, a la invasión rusa de Ucrania y la guerra comercial.
"Esta vez nos enfrentamos al mayor choque de oferta en más de 50 años. Como saben, los precios del petróleo han subido en más de un tercio desde febrero, los del gas natural licuado han aumentado un 40% y los de los fertilizantes, un 50%", advirtió el economista jefe del Banco Mundial, Indermit Gill. El informe estima que los precios de las materias primas aumentarán un 22% este año, cuando en enero el organismo esperaba una caída del 7%. Asimismo, prevé que el barril de Brent alcance un precio medio de 94 dólares en 2026.
Las economías emergentes y en desarrollo son las que sufrirán un mayor deterioro de sus perspectivas, pese a que seguirán creciendo a un ritmo del 3,6%, frente al 1,5% previsto para las economías avanzadas. La región de Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán absorberá buena parte del golpe económico, con una expansión del 1,6%, 2,7 puntos porcentuales menos de lo que el BM calculaba antes del conflicto
A su vez, el informe subraya que para finales de 2026 "una cuarta parte de las economías en desarrollo, un tercio de las economías de bajos ingresos y la mitad de las economías frágiles y afectadas por conflictos serán más pobres de lo que eran en 2019". El Banco Mundial considera que el crecimiento global podría recuperarse entre 2027 y 2028 siempre y cuando el suministro energético y comercial comience a normalizarse en la segunda mitad de este año
La eurozona acusa su dependencia energética
Dentro de las economías avanzadas, la eurozona aparece entre las más expuestas al encarecimiento de la energía. El Banco Mundial prevé que el crecimiento del área monetaria se modere hasta el 0,8% este año, frente al 1,4% registrado en 2025 y una décima menos de lo estimado anteriormente.
La institución señala que la dependencia europea de las importaciones energéticas amplifica el impacto de los elevados precios del petróleo y del gas. Este escenario reducirá la capacidad de consumo de los hogares y frenará las decisiones de inversión de las empresas, especialmente en un entorno de inflación al alza y condiciones monetarias más restrictivas.
El Banco Mundial recuerda que la zona euro cerró 2025 con una actividad económica "mejor de lo esperado" en algunas de sus grandes economías y arrancó este año con un escenario marcado por el optimismo de hogares y empresas y un mercado laboral "fuerte". Pero la economía "se deterioró con el inicio de las hostilidades en Oriente Medio en marzo".
Pese a ello, el Banco Mundial prevé una recuperación gradual a partir de 2027, cuando el crecimiento podría situarse en el 1,3%, impulsado por una moderación de los precios energéticos, una política monetaria más flexible y mayores inversiones públicas, especialmente en Alemania.
Estados Unidos resiste gracias a su producción energética
En contraste con Europa, Estados Unidos muestra una mayor capacidad de resistencia ante las turbulencias energéticas. El Banco Mundial prevé que la primera economía del mundo crezca un 2,2% en 2026, una décima más que en 2025, gracias a su condición de gran productor de petróleo, lo que reduce su vulnerabilidad frente al encarecimiento de la energía. Además, el organismo destaca el impulso derivado de las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial y el apoyo de determinadas medidas fiscales.
Sin embargo, el organismo -que mantiene sin cambios su previsión de crecimiento de la economía estadounidense respecto de la calculada el pasado enero- advierte de que persisten riesgos asociados a la inflación y al endurecimiento de las condiciones financieras. Para 2027, proyecta que la economía estadounidense crecerá un 2,1%, mientras que en 2028 estima una expansión del 2%.
La deuda y los tipos, una amenaza creciente
Más allá de las perspectivas de crecimiento, el Banco Mundial lanzó una advertencia sobre la creciente fragilidad financiera de numerosas economías. El organismo sostiene que el fuerte aumento de la deuda pública y unos tipos de interés estructuralmente más altos están reduciendo la capacidad de respuesta ante nuevos shocks, especialmente en las economías emergentes y de bajos ingresos.
El informe de Perspectivas Económicas Globales del organismo advierte de que el espacio fiscal de muchos países continúa deteriorándose en un momento marcado por el impacto de la guerra en Oriente Medio, el encarecimiento de la energía y la desaceleración del crecimiento mundial.
"Entretanto, la deuda pública en las economías en desarrollo se ha disparado hasta alcanzar máximos históricos, mientras que el crecimiento de la inversión privada en la década de 2020 se ha reducido a menos de la mitad en comparación con la década de 2010", señaló el Banco Mundial. En concreto, el organismo indicó que la deuda de los países de bajos ingresos pasó de representar menos del 40% de sus productos internos brutos (PIB) en 2010 a superar el 70% este año.
