León XIV, a la tripulación del Falcon que lo trasladó a Roma: "Muchas gracias por habernos salvado"
El Papa León XIV ha agradecido a la tripulación del Falcon, que lo trasladó a Roma tras los problemas técnicos y el retraso que experimentó el avión en el que iba a viajar, por haberle "salvado", según ha informado este sábado el Ejército del Aire.
"Muchas gracias por habernos salvado", han sido las palabras que el Papa ha dirigido a la tripulación del Falcon del Ala 45.
Estas suponen "un reconocimiento a la profesionalidad, dedicación y vocación de servicio de quienes trabajan cada día por España", interpreta el Ejército del Aire y del Espacio en una publicación de este sábado en la red social X.
El Papa, junto a parte de la delegación eclesiástica, aterrizó en Roma este viernes por la noche tras concluir su viaje apostólico a España, a bordo de un avión Falcon que le ofreció el Rey Felipe VI.
Estaba previsto que volase en un avión de la compañía Iberia, pero este experimentó problemas técnicos y se retrasó, ante lo que bajó de la aeronave y, posteriormente, el Rey le cedió el Falcon para su viaje de vuelta.
Mientras, el resto de los pasajeros del primer vuelo, principalmente miembros de la delegación vaticana y periodistas, regresaron en otro avión puesto a su disposición por Iberia.
A su regreso a Roma, León XIV expresó su gratitud por "la cálida acogida y la generosa hospitalidad" que le han brindado durante esta visita, en un mensaje dirigido al Rey Felipe VI y difundido por la Santa Sede.
"Asegurándole a usted y a todos los españoles mis continuas oraciones por la paz y la unidad de la nación, invoco cordialmente sobre cada uno de ustedes abundantes bendiciones divinas", añadió.
El retraso del vuelo de León XIV este viernes 12 de junio en el Aeropuerto Tenerife Norte no es el único incidente que ha sufrido el avión en el que viajaba el Papa, ya que Robert Prevost tuvo también una incidencia en 2025, Francisco en el año 2016 y Juan Pablo II en el 1988.
Según fuentes de Iberia consultadas por Europa Press, este viernes ha habido un problema técnico que están revisando sus especialistas de mantenimiento. León XIV, junto al Rey Felipe VI, ha abandonado el avión con tranquilidad y se ha desplazado al interior del aeropuerto, a un edificio anexo a la terminal.
En noviembre del año pasado, el avión que tenía previsto transportar al Papa León XIV de Turquía al Líbano fue uno de los miles de aviones Airbus A320 que estuvieron afectados por un problema informático.
Según la BBC, alrededor de 6.000 aviones Airbus permanecieron en tierra tras descubrirse que la intensa radiación solar podía interferir con los ordenadores de control de vuelo a bordo.
En la mayoría de los aviones afectados, el problema pudo resolverse con una actualización de software, pero en unos 900 aviones, incluido el avión papal, fue necesario sustituir físicamente los ordenadores de a bordo.
También tuvo un incidente, aunque distinto, el avión en el que viajaba el Papa Francisco en el año 2016, cuando se apuntó con un láser cerca de la aeronave cuando el Pontífice se aproximaba a la Ciudad de México, un suceso potencialmente peligroso, según informó The Guardian.
La aerolínea Alitalia declaró que la tripulación del vuelo AZ400 había detectado un "luz láser proveniente del suelo" al aproximarse a su destino en México. El capitán, Massimiliano Marselli, informó de inmediato del incidente a la torre de control, que a su vez lo comunicó a las autoridades locales.
El avión de Francisco, un Airbus A330-200, también transportaba a otros funcionarios del Vaticano que viajan con el Papa y a decenas de periodistas de todo el mundo.
Alitalia declaró que ninguno de sus tripulantes ni pasajeros resultó herido por el haz de luz y que el avión, que había hecho escala en La Habana ese mismo día para un encuentro histórico entre el Papa Francisco y el Patriarca Kirill, aterrizó sin incidentes.
Por su parte, el vuelo del Papa Juan Pablo II de Air Zimbabwe se vio obligado, durante un viaje a África en el año 1988, a realizar un aterrizaje no previsto en Johannesburgo (Sudáfrica) por el mal tiempo, según informó la revista Time.
"Esta parada imprevista resultó ser una gran oportunidad de relaciones públicas para Sudáfrica, que había sido deliberadamente excluida de la gira del Papa por cinco países. Si bien Juan Pablo II no besó el suelo del aeropuerto, como es su costumbre al visitar un país por primera vez, pasó dos horas en el aeropuerto", destacó la revista estadounidense.
