Добавить новость
ru24.net
World News
Июнь
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

Brasil y Marruecos empatan 1-1 en uno de los mejores duelos de la primera fase

0
Abc.es 
Marruecos salió a ganar desde los trenes que partían llenos de aficionados este sábado desde Penn Station, en Manhattan, hasta el estadio que comparten Nueva York y Nueva Jersey. '¡Dima Magreb, Dima Magreb!' ('Siempre Marruecos'), gritaban los hinchas de rojo, golpeando el techo de los vagones. Iban rumbo al que se tenía como el mejor partido de la primera fase del Mundial: Marruecos contra Brasil. El primero de los aspirantes a dar la sorpresa frente a una 'canarinha' en depresión mundialista. Se notaba desde esos trenes. Todo ilusión en los marroquíes, contención anímica en los brasileños. El partido al final no fue ni para unos ni para otros. El encuentro apuntó a exhibición marroquí en la primera parte, pero Brasil salvó los muebles y fue más sólida en la segunda. Los dos favoritos del grupo C deberán decidir quién se queda el primer puesto en sus respectivos duelos contra los otros dos rivales, Haití y Escocia. «Aquí hay más brasileños que en Brasil», decía Hachim, después de entonar el himno nacional de Marruecos con un grupo de desconocidos, en su primera aventura mundialista. Era verdad. El 'verde e amarelo' inundaba las campas alrededor del estadio, convertidas en una parrilla, con los aficionados haciendo cola bajo un calor insoportable. Dentro del estadio, el amarillo también dominaba el graderío, excepto el fondo sur, teñido de rojo. La superioridad de la pentacampeona en las gradas y en el nombre no amilanó a Marruecos, una Selección en alza. Frente a los desastres de Brasil en los últimos mundiales, los Leones del Atlas vienen de ser cuartos en Qatar -España fue una de sus víctimas- y campeones -con perdón de Senegal- de la última Copa de África. «Este es el Mundial de Marruecos», decía Hassan, marroquí vecino de Nueva York, desde las tripas del estadio. «Hoy ganamos 2-1». La realidad es que Marruecos le pegó un baño a Brasil en el comienzo del partido. Liderados en el ataque por Brahim, los marroquíes percutían una y otra vez la defensa de Brasil, hecha un manojo de nervios. El Aynaoui, Hakimi o el propio Brahim buscaron la portería de Alisson. La pareja de centrales de Brasil, Douglas Santos y el capitán Marquinhos, debería ser sólida. El medio campo, comandado por el veterano Casemiro, también. Unos y otros eran incapaces de defender o de sujetar la pelota. La regalaban en el balcón del área y en la grada se olía el gol marroquí. Y llegó, en una acción espectacular y con sabor español: un pase frontal formidable de Brahim -nacido en Dos Hermanas, Málaga- a Saibari -nacido en Tarrassa, Barcelona-, que le tiró una vaselina inalcanzable a Alisson. El gol silenció a la 'torcida' brasileña, cada vez más impaciente con los suyos. «Carlo Ancelotti tiene más presión que el presidente de Brasil», dijo en la previa Alisson, y solo sonaba a broma a medias. Al entrenador italiano, fichado por Brasil para reconducir el rumbo de una Selección en horas bajas, se le vio inquieto en la pausa de hidratación. No sirvió de mucho lo que les dijo: Hakimi, otro marroquí nacido en España, estuvo cerca de marcar el segundo tras una carrera larga. Pero apareció el mayor nombre que tiene Brasil para cambiar las cosas. Vinícius no tuvo gran protagonismo, pero hizo lo que se supone que está reservado para los mejores: aparecer cuando se les necesita. Agarró una pelota en el fondo, recortó hacia afuera y la clavó en la escuadra contraria. Tras una primera parte de gran dominio marroquí, el partido se iba al descanso en empate. Las tornas cambiaron en la segunda parte. Ancelotti movió piezas y Brasil mejoró. Fuera Casemiro, lento, sin acierto y con tarjeta. Dentro Fabinho, que aguantó mejor el medio campo. En medio de una tarde de bochorno en el valle del Hudson, el partido perdió ritmo. Más faltas, menos contras. Más contención, menos presión. Dominaba Brasil, al que le sentaron mejor los cambios. Se hizo aburrido Marruecos, sobre todo con la salida de Brahim, que fue un dolor de muelas constante para los brasileños. Un último arreón marroquí en el tiempo añadido no evitó el empate. Al final, ni Brasil apuntó a resurrección en este Mundial, ni Marruecos se confirmó como la posible sensación.



Moscow.media
Частные объявления сегодня





Rss.plus
















Музыкальные новости




























Спорт в России и мире

Новости спорта


Новости тенниса