Así es el nuevo buque multipropósito que acaba de adquirir la Armada por 30 millones de euros
La Armada Española ha dado un paso clave en su proceso de modernización con la adquisición de un nuevo buque multipropósito, valorado en 30 millones de euros, destinado a ampliar su flota de apoyo logístico y operaciones especiales.
La embarcación, que se incorporará dentro del plan de renovación impulsado por la Jefatura de Apoyo Logístico (JAL), está diseñada para operar en misiones de transporte estratégico, remolque de altura, apoyo a unidades mayores y respuesta ante emergencias en aguas nacionales e internacionales.
El nuevo buque sustituirá a unidades ya retiradas como el Mahón, el Las Palmas o el Contramaestre Casado, y se sumará a la línea marcada por los actuales Carnota y Cartagena, que han demostrado la utilidad de este tipo de plataformas en operaciones de la Armada tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo.
Un diseño preparado para misiones de largo alcance y apoyo táctico
La Armada ha fijado unas especificaciones mínimas que sitúan al nuevo buque en la categoría de plataformas logísticas de última generación: 70 metros de eslora, 17 de manga, calado máximo de 5,5 metros, autonomía superior a 7.000 millas náuticas y velocidad máxima de 13 nudos.
La embarcación contará con capacidad para 50 tripulantes, sistema de posicionamiento dinámico, grúa de 20 toneladas, 350 metros cuadrados de área de carga y espacio para seis contenedores refrigerados. Además, dispondrá de bombas de descarga, 150 m³ de agua dulce y 500 m³ de combustible, lo que le permitirá operar de forma autónoma durante semanas.
Estas capacidades lo convierten en un activo esencial para misiones de transporte entre la península y los archipiélagos, apoyo a buques de combate, remolque de tensión constante y operaciones en escenarios donde la logística es determinante para sostener despliegues prolongados.
Un refuerzo estratégico para la OTAN y la seguridad marítima europea
La incorporación de este buque multipropósito refuerza la capacidad de España para cumplir sus compromisos con la OTAN y la Unión Europea, especialmente en misiones de defensa colectiva, gestión de crisis, protección del medio marino y respuesta ante desastres.
La Armada subraya que este tipo de plataformas son fundamentales para garantizar la proyección de fuerzas, el sostenimiento logístico y la interoperabilidad con marinas aliadas.
Su versatilidad permitirá apoyar desde operaciones humanitarias hasta despliegues de alta intensidad, consolidando a España como un actor fiable dentro del entorno marítimo europeo.
