Confirmado por la Ley de Propiedad Horizontal: si tu vecino tiene un piso turístico puede usar la terraza comunitaria si cumple esto
Las terrazas comunitarias suelen generar ciertos conflictos en las comunidades de vecinos. Especialmente cuando alguno quiere darle un uso exclusivo, algo que puede ocurrir con viviendas destinadas al alquiler turístico.
Lo que sabemos es que la ley establece claramente que una terraza comunitaria no puede convertirse en un espacio de uso privativo por decisión unilateral de un vecino.
La clave está en la autorización de la comunidad
Cuando una terraza figura como elemento común, todos los propietarios tienen derechos sobre ella. Por este motivo, ningún vecino puede apropiarse de su uso exclusivo sin contar con la autorización que se necesita.
La normativa diferencia entre los elementos privativos de cada vivienda y aquellos espacios que pertenecen a la comunidad. En el caso de las terrazas comunitarias, cualquier cambio de su régimen de uso debe ajustarse a lo que establecen los estatutos y el título constitutivo del inmueble.
Cuándo puede utilizarla de forma exclusiva
La Ley de Propiedad Horizontal recoge en su artículo 17 que aquellos acuerdos que impliquen modificar las normas contenidas en el título constitutivo o en los estatutos de la comunidad requieren unanimidad.
Esto significa que, si se pretende conceder a un propietario el uso exclusivo de una terraza comunitaria, será necesario el consentimiento de todos los vecinos cuando dicha decisión suponga alterar el régimen jurídico del edificio.
Por tanto, un propietario de un piso turístico podría llegar a utilizar una terraza comunitaria de forma privativa, pero únicamente si cuenta con la autorización correspondiente y se cumplen los requisitos legales exigidos por la comunidad.
Lo primero que hay que comprobar
Antes de plantear cualquier cambio, es fundamental revisar cómo aparece descrita la terraza en la documentación de la comunidad.
Si figura como elemento común, la decisión deberá debatirse en junta de propietarios. Y si el acuerdo implica modificar los derechos de uso existentes, será necesaria la aprobación unánime de los propietarios y de las cuotas de participación correspondientes.
Una medida que protege a todos los vecinos
La exigencia de unanimidad busca proteger los derechos del conjunto de propietarios. Y, aunque algunos vecinos no utilicen habitualmente la terraza, siguen siendo titulares de ese espacio común y cualquier cambio en su uso puede afectarles directamente.
