Sofía Gabanna: «Mi generación lo tiene muy difícil. Dan ganas de dejarlo todo»
Se define a sí misma como una «pororoca»: también su música se parece a ese fenómeno natural que provoca poderosas mareas, y que se traduce como «gran estruendo». Nacida en Argentina, Sofía Gabanna vive desde muy pequeña en Barcelona, y allí observa a diario una vida que no es nada fácil. Que está repleta de contradicciones, prisas y crudezas, y en la que, como ella misma canta, «tanto tienes, tanto vales». Ha concebido un EP con el que desafía a la inercia del consumo rápido, invitando a que sea escuchado de principio a fin. A través de siete canciones producidas por la mano analógica de DJ Koo y donde el rap brilla con esencia noventera, «Universo en lata» es una reacción rabiosa (y leída) ante la supervivencia urbana. Como una marea de autenticidad que baña con firmeza la escena urbana actual.
¿Cómo es ese universo que ha enlatado?
Es un EP donde me permití no pensar demasiado, ya que le doy muchas vueltas a todo. Me di la libertad de ser totalmente espontánea. Y resultó ser muy visceral. También es conceptual. DJ Koo me permitió desarrollarlo de esta manera.
¿Qué le aportó su producción?
Trabajar con él es muy curioso. A mí de vez en cuando me pasan bases por mail, y fue así como le conocí. Escuché sus bases, me encantaron, nos pusimos en contacto y empezamos a hacer videollamadas. Fui a Gijón, donde tiene el estudio, y estuvimos una semana entera grabando las letras que yo ya había escrito. Él es muy noventero, muy «old school», y tiene esa magia de los interludios, que es algo que yo nunca había hecho.
¿Experimenta desde el rap?
Siempre critico que vivimos deprisa, que nunca llegamos a tiempo en esta sociedad en la que estamos. Este disco es una forma de ir en contra de eso. A ver quién se escucha el EP de arriba a abajo, porque dudo que mucha gente lo haga. Pero seguro que hay un porcentaje que sí.
"¿Quién no piensa en hacer cosas que van en contra de uno mismo para poder llegar a fin de mes?"
Sofía Gabanna
Como artista, ¿vive sin prisas?
Aunque vivo en ella, y la disfruto y me encanta, no me considero una mujer de ciudad. En cuanto pueda me voy a vivir al campo. Me gusta vivir despacio. Soy atenta a los detalles. En esta sociedad voy un poco a contracorriente, porque parece que te exigen más de lo que te da tiempo a hacer. En este caso, «No plata», tema con el que abro el EP, habla del dinero como un gran problema de hoy y de siempre. Vivo una generación que lo tiene muy difícil. Muchas veces me dan ganas de decir: «Mirá, lo dejo todo, y me voy a trabajar como hacía hace años, de dependienta o camarera». Pero eso va en contra de mi sueño, que es la escritura, conectar con la gente de forma más musical e íntima. Entonces, sigo luchando. Pero, ¿a quién no se le pasa por la cabeza hacer cosas que van en contra de uno, con tal de poder llegar a fin de mes?
Y, si no se tienen miles de seguidores, uno no existe...
Yo para esa necesidad de la imagen soy un poco descuidada en el buen sentido. En los vídeos nunca me preocupé ni por mis anteojos, ni cuando estaba llena de granos, ni cuando no tenía estilista, ni por repetir ropa... Estamos totalmente ajenas a ser mujeres naturales. Tenemos que ser perfectas. Ya está bien de ese examen constante. Admiro que haya un canon natural, pero cuando se construye porque no te gusta tu imagen, ahí está el fallo de la sociedad, que lamentablemente se nos han inculcado desde chiquititas. Yo intento trabajar en eso, porque a veces tampoco me gusto. Pero pienso, ¿realmente no me gusto, o no me gusta cómo me veo desde el otro?
Cada vez más gente reivindica no dejarnos llevar por esa exigencia externa.
Tenemos todas las papeletas para estar totalmente locas. En el EP hablo de ello, de querer vivir en paz, y denunciar esa supervivencia urbana que tenemos todos.
Hay reivindicación en su música, ¿cómo encaja eso en una industria como la suya?
Hay que denunciar estas cosas mundanas y reales que pasamos todos. Yo empecé a escribir por la necesidad de sacar afuera todo lo que siento. Tengo una parte muy genunina que me hace todo el rato cuestionármelo todo. Este es un trabajo en el que hay mucha exposición. Hay un público al que no vas a gustar y otro al que sí. Si aceptas eso, tenés la libertad de hacer lo que quieras. O eres sincera contigo misma, o estás perdida.
Lo que más le gusta es escribir. ¿Sólo letras de canciones?
Empecé escribiendo blogs y poesía, con ocho años. Lo disfruto mucho. Tengo muchos diarios, donde apunto reflexiones del día a día que luego, sin querer, igual se convierten en canción. Me encantaría escribir un libro. También me fascina leer. Ahora estoy con literatura japonesa. Me he leído todos los libros de Banana Yoshimoto. Desde chiquitita he visto libros en mi casa, y eso tuvo que ver con mi pasión.
