Добавить новость
ru24.net
World News
Июнь
2026

José Antonio Marina: "La vacuna contra las adicciones se logra con la atención y la voluntad"

0

Mantiene un ritmo de producción sorprendente. A sus casi 87 años, el filósofo y pedagogo José Antonio Marina entrega un ensayo por año manteniendo su mirada crítica y su afán por hacer del pensamiento una guía práctica para la vida cotidiana. Tras «La vacuna contra la insensatez», acaba de publicar «La vacuna contra las adicciones» (Ariel), un libro que se enfrenta a una realidad soterrada: estamos creando una sociedad de adictos. Y hay una manera de pararlo, pero no parece sencillo: urge cambiar la mentalidad desde la educación.

El libro parte de la tesis de que todos tenemos una inclinación natural a las conductas compulsivas y a la dependencia.

Exactamente. Nosotros somos un producto –estupendo– de una evolución que nos ha dejado muchas chapuzas y una de ellas es que nuestro sistema de deseos es el que dirige nuestro comportamiento. Sin embargo, no podemos fiarnos de él porque los deseos nos perjudican. El diabético sigue teniendo deseo de cosas dulces, por ejemplo. Lo que en teoría es fácil, que el deseo obedezca a la razón, en la práctica es complicado. Por eso, las adicciones, que pueden parecer un fenómeno marginal, son una ventana al fondo de cómo funciona la mente humana. Operan como una lente de aumento sobre los problemas de la libertad, deseo, de la voluntad. Me pareció que era un tema filosóficamente importante.

Da la impresión de que la adicción –a las compras, al sexo, al ejercicio–, está mucho más extendida en las vidas de la gente corriente de lo que pensamos.

Sin duda, y ese es el problema educativo que tenemos. Conviene distinguir entre la dependencia, que es más general y donde estamos todos, porque vivimos en una sociedad adictiva –a las tecnologías, al sexo, al ejercicio, a la religión, como dices–, de adicciones, cuando van más allá. Todos somos dependientes, vulnerables, y debemos fortalecer nuestro sistema inmunológico mental. La postura crítica es difícil y nos estamos refugiando en una comodidad satisfecha, de animal doméstico.

¿Qué convierte una dependencia en una adicción?

Bueno, es la pregunta del millón. En las adicciones, ya sean drogas u otros comportamientos, caemos de manera casual. Lo que he encontrado en mi investigación es lo que llamo el factor H (por heurística): personas que tienen incapacidad de enfrentarse a los problemas. Alguien desbordado por problemas comunes, un trauma o una situación terrible, encuentra la solución en una conducta adictiva.

¿Saber enfrentarse a los problemas es la clave?

Ahí entra la educación. Todos tenemos problemas, pero al enfrentarte con ellos puedes tener dos actitudes. Afrontarlo sensatamente o tomarse un tranquilizante y aguantar lo que te echen, que es una mala solución. Las adicciones no son un problema, sino la mala solución a un problema. Enseñar eso debería ser el eje de todo el sistema educativo.

La educación siempre está en el punto de mira

Estamos educando a los chicos para un futuro imprevisible, salvo en una cosa: va a plantear problemas emocionales, familiares, políticos, económicos. Deberíamos formar para adquirir la competencia de enfrentarse a ellos, que no es solo que adquieran conocimiento, que también, sino que tengan resistencia, capacidad de aguante, que sepan vencer los miedos y la pereza, que sean personalidades resueltas. Ese es el modelo de sistema educativo en el que me empeño pero creo que no acaba de entrar en el sistema. Ojalá me ayudarais a convencer de ello, porque la otra posibilidad son las adicciones.

¿Cómo cree que afecta la ausencia de habla interior o de reflexión entre los jóvenes y los mayores?

La ausencia de monólogo interior se da siempre en conductas impulsivas. Lo que vivimos es una glorificación de la conducta impulsiva. Uno de los grandes virus que nos está haciendo daño es identificar libertad y espontaneidad, con lo cual resulta que la persona libre es la espontánea, pero eso significa que es la persona irreflexiva, la que se deja llevar del primer impulso. Pero ¿cómo hemos llegado a esto? ¿cómo decidimos que la perfección de la libertad es no pensar en el acto, sino lanzarse en el acto? El pensamiento, el monólogo interior es reflexivo y, por lo tanto, la impulsividad va en contra de ese monólogo interior. Pero hay que cuidarlo, porque puede ser negativo y conducir a una fase de rumiación de problemas que genere una espiral depresiva.

Habla sobre la libertad, que es un problema filosófico irresuelto. Dice algo muy interesante: que no es nuestra, hay que conquistarla.

Me parece que es una tremenda equivocación, desde hace siglos, el considerar que el ser humano nace libre. No, no nace libre. Eso es una proclama política, que es otra cosa: no somos esclavos, pero eso es jurídico y político. Desde el punto de vista psicológico, nacemos dependientes. Igual que el habla, la libertad hay que enseñarla. Lo primero es controlar la conducta. Hay gente que piensa que me he vuelto poco menos que dictatorial, porque digo que el concepto del deber es esencial a la libertad. Pensar que la libertad es hacer lo que me dé la gana es un modo de servidumbre, porque no dominas tus ganas, obedeces a un mecanismo manipulable. Lo que en teoría es lo más propio mío, mis deseos, resulta que no somos dueños de ellos. Y eso es una paradoja de nuestra chapuza evolutiva.

Chapuzas que nos gobiernan.

El deseo es la fuerza motivadora pero no es de fiar. La razón es de fiar, pero, en cambio, no tiene fuerza motivadora. Y esa es la lucha. ¿Cómo conseguimos que los deseos obedezcan a la razón? Pues tenemos que crear un aparato psicológico que lo permita, que es a lo que hemos llamado voluntad, que tampoco nacemos con ella: o aprendemos la voluntad o no somos libres y proclives a las adicciones. Una de las vacunas contra las adicciones es fortalecer la voluntad en el niño. ¿Cómo? Educando la atención voluntaria, que es el centro de la inteligencia. Si no manejo la atención, estoy a merced del estímulo, soy manipulable. Y eso lo han visto las nuevas tecnologías: su negocio es vender horas de cerebro vacío a la publicidad para que la llenen. En cambio, la atención no le interesa a nadie, ni a políticos, ni a comerciantes, ni a sacerdotes, ni a donjuanes, ni a nadie.

Es muy interesante porque este concepto de la voluntad llegó a estar denostado por aquellos excesos de la filosofía nietzscheana y del nazismo. Se convirtió en una palabra prohibida.

Incluso desapareció de los libros de psicología. Y nadie contestó, porque fue sustituido por un concepto que parecía igual, pero que pertenece a un sistema conceptual distinto, que es la idea de motivación. ¿Cómo se explica la conducta humana? El antiguo sistema es la voluntad: decide el fin y lo realiza. En el nuevo sistema lo decide la motivación, es decir, que si la persona está desmotivada no tiene fuerzas para dirigir la acción. Imagínate que se te estropea el grifo y llamas a un fontanero y te hace una chapuza. Y te dice: «es que no estaba motivado para el grifo». Tú le dirás que da igual que no estuviera motivado, lo tenía que hacer bien porque esa es su obligación, no me venga con motivaciones. Pues en la escuela insisten en que hay que estar motivado –que es el ideal–, pero si esa es la única justificación de una acción, se acabó el asunto. Y no: mire usted, es una pena que usted motivado, pero tiene que hacerlo por su obligación, se acabó. Hacer las cosas, aunque uno no esté motivado para hacerlas, es el núcleo de la libertad. Hoy no me levanto porque no tengo ganas de levantarme. ¿Eso es la libertad? No. A mí me parece que es una cosa elemental, pero produce una especie de sorpresa o de indignación: seguir las ganas no es libertad. Si usted tiene ganas de beber y bebe, no es libre, va a terminar borracho.

El libro plantea otro concepto más, digamos, en desuso o mal visto. La moral durante mucho tiempo ha estado también puesta en cuestión, pero en el libro se explicita cómo puede ayudarnos a vivir mejor.

Porque la moral la hemos tomado como un sistema normativo que nos viene de fuera, casi siempre con una fundamentación religiosa. No: la moral es la construcción de la personalidad libre. Porque una personalidad puede dirigir su conducta por dos caminos, por las ganas, los deseos, o por un sistema de valores racionalmente justificados. Pero no nos estamos tomando en serio hablar de estas cosas y ha pasado algo inconcebible hace unos años. El concepto de deber ha desaparecido del sistema educativo. Parece una cosa dictatorial... todo debe hacerse con motivación. Estamos en un gran enredo.

Le quería plantear una última paradoja final, a ver si lo he entendido bien. Parece que estamos huyendo en la escuela de estos métodos antiguos llamados autoritarios -del deber, de la voluntad y la moral-, y estamos generando unas personalidades blandas que precisamente en lo que caen después es en apoyar a regímenes autoritarios, ideas antidemocráticas y auge de nostalgias. No sé si tiene una cosa que ver con la otra.

Clarísimo. Estamos educando, por el miedo que produjeron en el pasado las personalidades fuertes (porque estaban llenas de certeza y por tanto tenían certezas también para matar al judío, al cristiano, a quien fuera) a personalidades claudicantes con miedo a la libertad, las que al final necesitan ser amparadas por sistemas muy autoritarios. No educamos la capacidad de tomar decisiones y tener capacidad de resistencia, en el pensamiento crítico. Eso que has dicho es exactamente así, se produce un efecto rebote. Hay una fascinación por el poder que ha llevado a la mitad de los americanos a votar a Trump. Yo impongo la voluntad y eso que debía darnos miedo hay a mucha gente que le produce admiración y seguridad.

¿El poder es una adicción?

La fijación por el poderoso es también una chapuza evolutiva: lo hemos heredado como todos los todos los animales grupales, la sumisión al jefe de manada. Yo no creo que todo político sea deshonesto. Es que la obsesión por el poder encierra en una burbuja en la que se pierde la perspectiva. ¿Para qué quieres el poder? Por el poder. No para llegar a un fin, no, el poder es el fin.




Moscow.media
Частные объявления сегодня





Rss.plus
















Музыкальные новости




























Спорт в России и мире

Новости спорта


Новости тенниса