Llenar el depósito hoy permite ahorrar casi 8 euros antes del fin de las rebajas a la gasolina y el gasóleo
Los conductores afrontan las últimas horas para beneficiarse de las actuales rebajas fiscales sobre los carburantes. El nuevo paquete de medidas aprobado por el Gobierno, que entrará en vigor de forma inmediata, elevará el coste de repostar apenas unas semanas después de que también se restableciera la tributación habitual sobre la electricidad y el gas. Según los cálculos de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), llenar un depósito de 50 litros antes de estos cambios permite ahorrar hasta 7,88 euros en el caso de la gasolina 98, 5,17 euros si se utiliza gasolina 95 y 1,62 euros para el gasóleo de automoción.
A partir de julio, el ahorro comenzará a reducirse de forma progresiva como consecuencia de la retirada gradual de las medidas extraordinarias aprobadas durante la crisis energética. Entre ellas figura la recuperación del IVA general del 21% para los carburantes y el restablecimiento paulatino del Impuesto sobre Hidrocarburos, lo que encarecerá el coste de cada repostaje durante los próximos meses.
Las estimaciones de Gestha apuntan a que el ahorro respecto a la situación previa a las ayudas se situará en torno a los 9 euros por depósito de 50 litros durante julio, caerá hasta los 6,05 euros en agosto y quedará reducido a apenas 3 euros en septiembre. Si los precios medios de los combustibles permanecen estables, en octubre llenar el depósito volverá a costar prácticamente lo mismo que antes de la aprobación de las rebajas fiscales.
Los técnicos recuerdan que las primeras medidas aprobadas para contener la escalada de los precios llegaron a reducir el coste de un depósito de gasolina de 50 litros entre 14 y 17 euros, mientras que en el caso del gasóleo el ahorro rondó los 11 euros. Sin embargo, ese beneficio para los consumidores se ha ido reduciendo conforme se ha normalizado la fiscalidad de los combustibles.
Pese al incremento que supondrá el fin de las rebajas generalizadas, Gestha considera que es positivo que el esfuerzo presupuestario se concentre ahora en los sectores más expuestos al encarecimiento de la energía, como el transporte profesional y la agricultura. En este sentido, sostienen que las ayudas específicas al gasóleo profesional y agrícola han demostrado una mayor eficacia, al permitir reducciones de hasta el 14% sobre el precio neto del combustible.
Los técnicos llevan años defendiendo que las rebajas fiscales aplicadas de forma generalizada constituyen una solución temporal, pero poco eficiente desde el punto de vista económico. A su juicio, este tipo de medidas terminan beneficiando en mayor medida a quienes tienen un mayor consumo de combustible y, por tanto, a las rentas más elevadas, además de dificultar el cumplimiento de los objetivos de descarbonización.
Entre 2021 y 2024, el coste de las ayudas vinculadas a los carburantes superó los 53.300 millones de euros. Para Gestha, esa elevada factura está "poco focalizada hacia quienes realmente deberían recibirla, además, envían un mensaje contradictorio a los ciudadanos con los objetivos de descarbonización de la economía".
