Добавить новость
ru24.net
World News
Июль
2026
1 2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Un generoso recital de Anna Netrebko con amigos en el Real

0

Volvió Anna Netrebko al Teatro Real y lo hizo para revalidar su talla con un recital variado y entretenido con el que llegar al público, aportando también un poco de originalidad al ser acompañada por una mezzo y un violinista además del habitual pianista.

Comenzó con el aria Io son l'umile ancella de “Adriana Lecouvreur”, bien cantada, pero sin evitar que recordásemos a Montserrat Caballé, sobre todo por el milagroso filado en piano con que ella la redondeaba. Con un par de canciones de Rimski-Korsakov entró en el repertorio ruso, el que mejor se adapta a sus características en recital. Expuso la música de su tierra natal con sensibilidad, saboreando cada frase. Vino luego Strauss con tres canciones en lo más flojo de la noche. A Ständchen le faltó la esencia y la abordó demasiado operísticamente, muy en plan de diva. Morgen fue mucho mejor gracias al acompañamiento del buen violinista Kurt Mitterfellner en un curioso arreglo.

Con el Preludio en Do sostenido menor (op. 3, nº 2) de Rajmaninov seguimos en el repertorio ruso y en él Pavel Nebolsin se lució al piano, demostrando que, además de ser un competente acompañante, también es un excelente solista. Se comió al piano en unos fortes que parecían destrozarlo, pero al mismo tiempo supo tocar con suavidad las notas más íntimas. Netrebko abordó tres canciones del mismo autor, sobresaliendo en ¡Qué bien se está aquí! con una frase de amplio legato en pianísimo. Volvimos a la ópera con un Depuis le jour de la “Louise” Charpentier que, aunque bien cantado, no aportó gran cosa. La primera parte, por cierto, muy generosa como todo el recital, concluyó con el popular Dúo de las flores de la “Lakmé” de Delibes, en compañía de la mezzo Elena Maximova, ambas muy compenetradas y página muy adecuada para dejar al público con ansias de más.

La voz de Netrebko, de timbre más oscuro que en sus inicios como “El ruiseñor de San Petersburgo”, cautiva por su flexibilidad, suavidad y brillantez, quizá un punto cursi en la interpretación. pero, quizá tan importante o más, un timbre reconocible, lo que pocas sopranos tienen hoy día. Por si ello fuera poco, sabe ser actriz incluso en el escenario desnudo de un recital.

Recital ameno y de nivel

Tras el descanso, cuatro páginas de Chaikovski. La primera el breve dúo Ya cae la tarde de “Dama de picas” junto a la misma y muy correcta mezzo. Luego tres de Netrebko en solitario junto al pianista. Definitivamente pocas sopranos pueden cantar así a Chaikovski. ¡Sin embargo, probablemente lo mejor de la velada fue Eccomi in lieta vesta… Oh! Quante volte ti chiedo de “Capuletos y Montescos” de Bellini. Expuso esta cavatina de forma técnicamente impecable, respetando el belcantsimo, con musicalidad en cada frase y también sentimiento. Recibió justamente una ovación de gala. Heia, Heia! In den Bergen ist mein Heimatland de “La princesa gitana” de Kálmán, la canción Il bacio de Arditi y la barcarola de los “Cuentos de Hoffmann”, cantada por ambas con la ligereza y sensibilidad requeridas, pusieron punto final a al recital antes de las propinas. La primera, una breve escena de “Las bodas de Fígaro”, con ambas cantantes y, finalmente, Anna Netrebko, Elena Maximova, Kurt Mitterfellner y Pavel Nebolsin se despidieron con la interpretación conjunta de Non ti scordar di me, de Ernesto De Curtis entre el entusiasmo de un público totalmente entregado.

Un recital muy ameno, de nivel y generoso en el programa, con una Netrebko, que incluso se negó a saludar ella sola. También una forma del Teatro Real de completar el caché de la diva por las tres funciones de “Trovatore” en las que intervendrá a partir del día 6.




Moscow.media
Частные объявления сегодня





Rss.plus
















Музыкальные новости




























Спорт в России и мире

Новости спорта


Новости тенниса