Necesito dinero antes de agosto: los préstamos rápidos que responden en horas
Mediados de julio y la señal del apartamento vence esta semana, la revisión del coche ha caído justo antes del viaje o la nómina de agosto todavía queda lejos. Son esos gastos de última hora que aparecen cuando el mes ya va apurado y las vacaciones están a la vuelta de la esquina, y para los que a veces hacen falta unos cientos de euros con los que llegar a fin de mes sin descuadrarlo todo. Ahí es donde entran los microcréditos rápidos: cantidades pequeñas, plazos cortos y respuesta en horas, a veces en minutos. Conviene mirarlos con la cabeza fría, porque la agilidad se paga; abajo van cinco opciones con lo que ofrece cada una y las condiciones que conviene leer antes de firmar.
| Oferta | Detalles |
|---|---|
| Wandoo |
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| Crezu |
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| Moneezy |
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| MyKredit |
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| Luzo |
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Wandoo — el primer préstamo sin intereses
Wandoo presta directamente, sin intermediarios de por medio, y su gancho para clientes nuevos es de los que se entienden a la primera: el primer préstamo, de entre 50 y 300€, se puede pedir a devolver en hasta 30 días al 0%. Es decir, quien retira 250 o 300€ y los devuelve a tiempo no paga intereses ni comisiones por ese primer crédito. La decisión llega en menos de 15 minutos y el dinero se abona en un plazo de una a 24 horas laborables, que para un apuro de julio suele ser suficiente.
El matiz llega después. En los préstamos recurrentes el importe sube hasta 1.500€ y el plazo se mueve entre 7 y 35 días, pero ahí ya se aplica la TAE propia de un microcrédito, que es muy elevada. Para pedirlo hay que ser mayor de edad, residir en España, tener DNI o NIE, una cuenta bancaria propia con banca online e ingresos regulares que se puedan demostrar. El 0% del estreno está bien mientras se use por lo que es: un primer préstamo pequeño y devuelto en plazo.
Crezu — un comparador que rastrea cientos de prestamistas
Aquí conviene aclarar algo antes de nada: Crezu no presta el dinero, lo compara. Funciona como intermediario entre el usuario y una red de 352 prestamistas con licencia, de modo que con una sola solicitud se ve qué ofrece cada uno y con qué condiciones. Por eso los números que maneja son orientativos y dependen del prestamista que finalmente conceda el crédito: importes de entre 100 y 5.000€, plazos que van de 91 a 120 días y una TAE que oscila entre el 0% y el 36% según con quién se acabe firmando.
La velocidad es su argumento fuerte. La plataforma dice generar una oferta en torno a dos minutos y, según el prestamista final, el dinero disponible en unos 15 minutos. Para empezar solo piden teléfono, documento de identidad y cuenta bancaria. Como cada oferta la concede un prestamista distinto, las condiciones definitivas dependen de quién atienda la solicitud, algo que conviene tener presente antes de firmar.
Moneezy — otro comparador, con la puerta abierta a más perfiles
Moneezy es también un comparador, no un prestamista: pone frente a frente las ofertas de distintas entidades con una sola consulta. Los importes que muestra son orientativos, de entre 50 y 5.000€ según el prestamista, con una solicitud que ronda los cinco minutos, respuesta en minutos y abono también en minutos una vez verificados los datos.
Donde marca diferencia es en el perfil al que da cabida. Admite ASNEF según la entidad final y no exige nómina en todos sus productos, lo que abre la puerta a quien tiene ingresos pero no una nómina al uso o arrastra algún impago antiguo. Para arrancar piden ser mayor de edad, DNI, pasaporte o NIE, cuenta bancaria, correo y teléfono. También anuncia un primer préstamo de hasta 300€ gratis para clientes nuevos, sujeto de nuevo al prestamista que cierre la operación.
MyKredit — dinero con ASNEF y sin pedir la nómina
MyKredit vuelve al modelo de prestamista directo y no esconde su carta: aquí no hay primer préstamo gratis. Los clientes nuevos pueden pedir entre 50 y 600€ (hasta 2.500€ de forma recurrente), con plazos de 2 a 120 días. A cambio de esa ausencia de regalo, es transparente con el coste: su ejemplo representativo cifra un préstamo de 400€ a cuatro meses en 381,06€ de intereses, lo que equivale a una TAE de alrededor del 2.932%. Puesto en euros y a plazo corto se ve mejor lo que cuesta de verdad esta clase de crédito.
Su terreno es el de quien lo tiene difícil en la banca tradicional: acepta ASNEF y no exige nómina, porque valora el historial y los datos bancarios en lugar de la hoja de sueldo. Los requisitos son los habituales: mayoría de edad, DNI o NIE, cuenta española, móvil y correo. Es una opción a considerar cuando otras puertas están cerradas, siempre con la calculadora delante y pidiendo solo lo justo.
Luzo — hasta 300€ al 0% en el estreno
Luzo aplica otra fórmula de prestamista directo, con un primer préstamo que llama la atención: hasta 300€ al 0% si se devuelve a tiempo. El importe general va de 50 a 2.000€, aunque en el primer crédito el tope se queda en 500€, con plazos de entre 7 y 30 días. La respuesta llega enseguida y la transferencia sale en unos 15 minutos tras el visto bueno, si bien que el dinero esté disponible en la cuenta puede llevar entre 24 y 48 horas según el banco de cada uno; conviene contar con ese margen si el gasto es para pasado mañana.
En su TAE ordinaria se aplican los tipos propios de un microcrédito, muy altos como en el resto, así que el 0% se limita a ese primer préstamo devuelto en plazo. Una precisión para no llevarse a engaño: Luzo consulta ASNEF, pero eso no significa que acepte a quien figura en el fichero; la consulta forma parte del proceso y no garantiza la aprobación. Para solicitarlo hay que ser mayor de edad, residir en España y tener cuenta bancaria española, móvil, correo, DNI o NIE y banca online.
Antes de firmar: cuatro cosas que conviene tener claras
Un microcrédito resuelve una urgencia, pero es de las herramientas más caras del mercado, así que la decisión se toma mejor con unos cuantos criterios en la mano. El primero: mira el coste total en euros, no solo la TAE. Un porcentaje de cuatro cifras asusta, pero es una tasa anualizada sobre un préstamo que devuelves en semanas; lo que de verdad pagas son los euros de intereses del ejemplo, y esos son los que hay que comparar. Nada de esto, por cierto, se mueve al ritmo del Banco Central Europeo: con la facilidad de depósito en el 2,25% desde junio, la TAE de un microcrédito juega en otra división, la del crédito de consumo rápido.
Lo segundo, el plazo real: cuanto más corto, más fácil es que la devolución en una o dos cuotas caiga de golpe justo cuando aún andas apurado. Tercero, el 0% del primer préstamo es real, pero condicionado: solo cubre ese estreno y solo si se devuelve a tiempo; en cuanto se repite o se estira, entra la TAE completa. Y cuarto, pide únicamente lo que necesitas y para lo que necesitas; estos productos están pensados para tapar un imprevisto puntual antes de las vacaciones, no para financiar el verano entero. Con esas cuatro comprobaciones, y leyendo las condiciones de cada entidad antes de aceptar, la decisión deja de ser un salto a ciegas.
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