Víctor Arpa, abogado laboralista: "Si llevas 18 meses de baja no tienes que volver al trabajo automáticamente"
La incapacidad temporal, pese a ser un tema conflictivo, constituye uno de los principales mecanismos de protección para los trabajadores cuando una enfermedad o un accidente les impide desempeñar su actividad laboral. Sin embargo, alrededor de este derecho siguen existiendo numerosas dudas sobre su duración, las obligaciones del empleado y los pasos que deben seguir tanto la empresa como la Seguridad Social a medida que transcurren los meses. La falta de información provoca que muchas personas afronten este proceso con incertidumbre precisamente en un momento especialmente delicado.
Las cifras muestran el peso que tienen las bajas médicas en el mercado laboral español. Según el Indicador del XV Informe Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo, publicado en junio, la tasa de absentismo alcanzó en 2025 el 7,68%, lo que supone un incremento de 0,42% respecto al año anterior y, además, más de dos puntos por encima del nivel previo a la pandemia.
En este contexto, y de acuerdo con lo esclarecido en el estudio, cada día faltaron a su puesto de trabajo entre 1,6 y 1,7 millones de personas, de las cuales alrededor de 1,27 millones se encuentran de baja médica por incapacidad temporal. En términos medios, cada trabajador pierde 10,9 horas de trabajo al mes como consecuencia del absentismo.
Uno de los aspectos que más dudas genera entre los trabajadores es cuánto tiempo puede durar una baja médica y qué ocurre cuando supera el año. Con carácter general, la incapacidad temporal puede prolongarse hasta 365 días, aunque en determinados supuestos el Instituto Nacional de la Seguridad Social puede conceder una prórroga extraordinaria cuando existe previsión de recuperación, lo que permite alcanzar un máximo de 545 días, equivalentes a 18 meses. Es precisamente en ese momento cuando muchos trabajadores creen, de forma errónea, que deben reincorporarse automáticamente a su puesto, una confusión que puede generar preocupación y decisiones equivocadas.
¿Qué obligación tienes cuando llegas a los 18 meses de baja?
Sobre esta cuestión ha querido arrojar luz Víctor Arpa, abogado laboralista conocido por divulgar información sobre derechos laborales en redes sociales. En uno de sus últimos vídeos explica que llegar a los 18 meses de baja no implica tener el alta médica ni la obligación inmediata de volver al trabajo. Según aclara, si una persona alcanza los 545 días de incapacidad temporal y todavía no ha recibido ninguna comunicación oficial, no debe alarmarse, ya que la continuidad del proceso depende de la resolución que adopte el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Las tres opciones que puede dictaminar el INSS
El abogado explica que, una vez alcanzado ese límite, el INSS dispone de tres posibles opciones. La primera consiste en conceder el alta médica si considera que el trabajador ya está en condiciones de reincorporarse. La segunda pasa por autorizar una prórroga excepcional cuando el empleado continúa un tratamiento y existen posibilidades razonables de mejoría.
La tercera opción es iniciar el procedimiento para valorar el reconocimiento de una incapacidad permanente cuando las secuelas hacen prever que la recuperación no será posible en un plazo razonable. Mientras no exista una resolución oficial, el trabajador continúa percibiendo la prestación económica, aunque habitualmente pasa a abonarla directamente el INSS o la mutua colaboradora.
Esto es lo que pasa con tu contrato en este instante
Arpa también recuerda que durante esta fase la empresa deja de cotizar por el trabajador y el contrato permanece suspendido, pero eso no significa que el empleado pierda automáticamente su puesto de trabajo. Además, lanza una advertencia importante para quienes se encuentran en esta situación. Si la empresa entrega un finiquito, recomienda revisar detenidamente el documento para comprobar que no incluya una renuncia de derechos, un despido o la extinción del contrato. Conocer este procedimiento, concluye el abogado, resulta fundamental para evitar errores y afrontar con mayor seguridad una de las etapas que más incertidumbre genera entre los trabajadores.
