Sebastián Ramírez, abogado laboralista: "El teletrabajo no es donde tú quieras y este error te puede llevar al despido"
En pleno verano, con las temperaturas disparadas y las jornadas laborales más difíciles de afrontar en determinados sectores, muchas empresas recurren al teletrabajo como una alternativa para mejorar la organización del trabajo y facilitar la conciliación de sus empleados. Esta modalidad permite reducir desplazamientos, adaptar mejor los horarios y ofrecer mayor flexibilidad durante los meses de más calor. Sin embargo, también se ha convertido en una oportunidad para algunos trabajadores que aprovechan esta posibilidad para alargar sus vacaciones y continuar desempeñando sus funciones desde una segunda residencia u otro lugar distinto al habitual.
El teletrabajo se ha consolidado en España como una de las grandes transformaciones del mercado laboral en los últimos años. Lo que comenzó como una solución excepcional durante la pandemia ha pasado a formar parte de la estrategia de muchas compañías, que han incorporado modelos híbridos para combinar la presencia física en la oficina con la posibilidad de trabajar a distancia. Según un estudio elaborado por Fundación Máshumano con la colaboración de Future for Work Institute, el 96% de las organizaciones encuestadas ya ha adoptado algún modelo de trabajo híbrido, ya sea con una fórmula fija o con un sistema más flexible.
Dentro de estas nuevas formas de organización, el modelo más habitual sigue siendo el teletrabajo parcial. La fórmula de trabajar dos días a la semana desde casa es la más extendida entre las empresas españolas, una muestra de cómo la flexibilidad se ha convertido en un elemento cada vez más valorado por trabajadores y compañías. Además, el 61% de las empresas ya regula el teletrabajo mediante convenios o acuerdos internos, estableciendo unas condiciones concretas para determinar cómo, cuándo y desde dónde pueden desarrollar su actividad los empleados. Sin embargo, en este último aspecto entra la duda de muchos trabajadores.
No puedes teletrabajar en cualquier sitio según un abogado
Sebastián Ramírez, abogado laboralista conocido en redes sociales bajo el pseudónimo de "Leyes con Sebas" por sus vídeos de carácter divulgativo sobre el mercado de trabajo, expone la concepción errónea de la modalidad de trabajo telemática, que puede costar incluso el puesto en los casos más extremos. "El teletrabajo no puede ser desde donde tú quieras y hay muchos trabajadores confundidos. Y sabéis qué es lo peor, que equivocarse en algo así te puede llevar incluso al despido", comienza explicando el profesional del derecho laboral. De esta manera, el protagonista incide en la importancia de tener en cuenta este factor.
"Y es que, en esta temporada de vacaciones especialmente, la gente alarga los fines de semana o incluso semanas enteras que hace teletrabajo, y lo hace desde una segunda residencia", comenta. En la actualidad, en pleno mes de agosto, la realidad es que muchos trabajadores aprovechan las jornadas reducidas para poner en práctica esta acción. "Por ejemplo, el teletrabajo, como norma general, cuando se permite, tiene que ser desde tu vivienda habitual, ya que el teletrabajo no es en función de dónde quiera el trabajador, sino de dónde se ha llegado a un pacto con la empresa para permitir trabajar desde otro lugar", indica.
Así es como tu empresa te puede "pillar"
El abogado incide en el control que la empresa lleva a cabo sobre sus propios empleados. "Y es que no olvidemos, aunque sea muy obvio, que el teletrabajo es una modalidad de trabajo más. La empresa tiene que saber desde dónde lo estás haciendo, si cumple con los requisitos, con la seguridad en el puesto de trabajo, con muchas características que, si la empresa no lo controla, puede incluso llegar a despedirte o a molestarte", asegura.
Ramírez plantea la duda de cómo la empresa puede percibir el cambio de localización y, al mismo tiempo, el límite con el derecho a la intimidad. "Pues imagínate que pones la cámara y que, por cualquier cosa, no te pueden llamar porque no tienes buena señal. Y te preguntan por qué no estás en tu residencia habitual, donde siempre", agrega. Por otro lado, plantea otra posible situación en la que se notifica la ubicación del empleado, entre otros ejemplos. "Si tienes un dispositivo de empresa y por localización lo ven, o muchas otras alternativas que la empresa podría utilizar para comprobar que no estás en tu casa", concluye.
