Unión Médica y Sinae Afines exigen blindar centros médicos tras ingreso de sicarios con AR-15 al Hospital La Anexión en Nicoya
La Unión Médica Nacional (Undeca) y el Sindicato Nacional de Enfermería y Afines (Sinae Afines) exigieron a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) adoptar medidas de seguridad urgentes garantizar la protección de pacientes y personal que labora en los hospitales y clínicas del país, esto tras el asesinato de un paciente dentro del Hospital La Anexión, en Nicoya, Guanacaste, durante la madrugada de este sábado.
“La seguridad de los trabajadores de la salud no es un privilegio ni una concesión: es un derecho fundamental y una condición indispensable para garantizar la continuidad y calidad de los servicios públicos de salud”, externó Undeca.
Por su parte, Sinaes advirtió que lo ocurrido “no puede ser considerado únicamente como un hecho policial aislado. Constituye una seria advertencia sobre los nuevos riesgos de seguridad que enfrentan los establecimientos de salud y obliga a las autoridades públicas a revisar, con carácter urgente, las condiciones existentes para proteger la vida e integridad de quienes trabajan y reciben atención dentro de ellos”.
Los planteamientos
Las agrupaciones gremiales hicieron sus planteamientos en comunicados separados, pero externaron algunos puntos en común como la solicitud a las autoridades para que se proceda con una revisión y fortalecimiento de los protocolos de seguridad hospitalaria, incluyendo controles de acceso, sistemas de vigilancia y mecanismos de respuesta ante situaciones de violencia.
Ambas organizaciones también coincidieron en la necesidad de realizar evaluaciones de riesgo en los establecimientos de salud a nivel nacional, con especial atención a aquellos ubicados en zonas con mayor incidencia de violencia.
Otro aspecto compartido es el llamado a mejorar la coordinación entre la CCSS y las autoridades de seguridad pública, como el Ministerio de Seguridad Pública y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), con el fin de prevenir nuevos incidentes.
Sin embargo, cada sindicato incorporó propuestas adicionales. Undeca planteó la creación de un plan nacional e inmediato de seguridad hospitalaria con medidas verificables para todos los centros de salud, así como la obligación de brindar información clara, con plazos y responsables definidos sobre las acciones que adoptará la institución.
Además, hizo énfasis en la protección integral del personal sanitario, al advertir que ningún funcionario debería exponerse a riesgos mientras cumple con su labor.
Por su parte, Sinae propuso el establecimiento de protocolos específicos para la atención de pacientes bajo custodia o con riesgos previamente identificados, con el fin de clarificar responsabilidades y evitar fallas de coordinación entre instituciones.
Asimismo, solicitó el despliegue inmediato de servicios de salud ocupacional y apoyo psicológico para el personal que estuvo expuesto al hecho violento, así como el fortalecimiento de la presencia policial mediante patrullaje y vigilancia preventiva en centros considerados de alto riesgo.
Ataque mortal a paciente
Las reacciones gremiales se produjeron luego de que dos hombres armados ingresaran al Hospital La Anexión, cerca de las 3 a. m., y asesinaran a un paciente de apellido Valverde, de 32 años.
Según el OIJ, los sospechosos llevaban el rostro cubierto y portaban armas tipo AR-15. Los hombres llegaron al hospital en un carro, amenazaron al guardia de seguridad y lograron ingresar al centro médico.
Una vez dentro, se dirigieron a la sala de observación, donde localizaron a Valverde, quien llevaba aproximadamente dos días internado debido a una lesión en una de sus piernas.
Los sicarios le dispararon en varias ocasiones y lo impactaron principalmente en el rostro y el tórax. El paciente murió como consecuencia del ataque.
Durante la balacera, una adulta mayor que también se encontraba en el hospital recibió un impacto de bala en uno de sus glúteos. La herida no puso en riesgo su vida y la paciente permanecía estable, según el reporte preliminar.
Tras el ataque, los agentes del OIJ recolectaron alrededor de 14 indicios balísticos dentro del centro médico.
Después del homicidio, los sospechosos huyeron y las autoridades localizaron el vehículo utilizado para cometer el ataque.
El director general de la Fuerza Pública, Raúl Rivera, confirmó que Valverde contaba con una custodia ordenada por la Fiscalía de Guanacaste. Sin embargo, el Ministerio de Seguridad Pública confirmó a La Nación que esa custodia fue retirada el martes 4 de agosto a las 4 p. m., por decisión de una fiscal.
Condena a la violencia en centros de salud
Tanto el Sindicato Nacional de Enfermería y Afines (Sinae Afines) como la Unión Nacional de Empleados de la Caja (Undeca) condenaron enérgicamente el hecho violento ocurrido en el hospital de Nicoya y alertaron sobre los riesgos que enfrenta el personal de salud.
Sinae Afines expresó su “profunda indignación y consternación” ante lo sucedido y calificó el hecho como un acto de violencia criminal que vulneró la seguridad de un establecimiento público destinado a la protección de la vida. El sindicato advirtió que la situación puso en riesgo inmediato a personal de enfermería, médicos, funcionarios administrativos, trabajadores de seguridad, pacientes y acompañantes presentes en el centro médico.
Por su parte, Undeca señaló que lo ocurrido constituye una “gravísima señal de alerta” y enfatizó que no es aceptable que los hospitales se conviertan en espacios vulnerables frente al crimen organizado. “Los trabajadores de la salud no pueden trabajar con miedo”, recalcó la organización.
Ambos coincidieron en que los centros hospitalarios deben ser espacios seguros y protegidos, y no territorios expuestos a la violencia y la delincuencia.
