Lo de Ceuta es biopolítica
Pese a que ningún órgano colegiado de la Conferencia Episcopal ha hecho declaración alguna sobre lo que ha ocurrido en Ceuta, su presidente, monseñor Luis Argüello, sí ha publicado un post en la red social X en el que afirmaba que «La biopolítica es clave en el actual poder mundial. Se juega con la vida y se utiliza a las personas —sus sueños, hambre, sexualidad y datos— en favor del lucro y del poder. Las migraciones forman parte de esta estrategia. La invasión de Ceuta es un test. La demografía es un arma». Lo que no se le puede negar a don Luis Argüello es originalidad en el enfoque del análisis de las causas de lo ocurrido. Mientras el resto del universo eclesial está focalizado en el cuidado de quienes atravesaron la frontera; mientras algunos digieren lo que nos dijo León XIV al respecto, el arzobispo de Valladolid habla de la biopolítica, una forma de poder cuya naturaleza es ir contra la persona utilizando también los fenómenos migratorios. Añade además que estamos ante una sociedad a la que permanentemente se le están haciendo test. A la Iglesia le toca en este momento el mensaje profético de la responsabilidad. El filósofo H. Jonas en su libro 'El principio de responsabilidad' nos había enseñado que el tema ético del futuro sería «que nunca sea la persona lo que esté en juego». Además asentó un nuevo imperativo al modo kantiano, «obra de tal modo que los efectos de tu acción no sean destructivos para la futura posibilidad de esa vida (humana en la tierra)», junto con aquello de que «incluye en tu elección presente, como objeto también de tu querer, la futura integridad del hombre». Podríamos definir la biopolítica como la acción política institucional –no solo del Estado o del gobierno- cuyo objetivo es la gestión de la vida, especial y fundamentalmente la vida humana, para que sirva eficazmente a los objetivos del poder. El Servicio Jesuita a Migrantes ha señalado que «hay una confusión que busca hacer ver que estamos ante un fenómeno migratorio, pero esto va más allá». Va de biopolítica.