Si la 'cara a' de estos días en que los pueblos disfrutan de sus fiestas patronales la representan orquestas, charangas y demás grupos que amenizan las celebraciones, la 'b' la pone el sector pirotécnico. Acostumbrado, tiempo atrás, a hacer su agosto por estas fechas, en Castilla y León llevan dos años en blanco como consecuencia de las restricciones impuestas ante el riesgo de incendios forestales. Ya lo sufrieron a principios verano, durante las celebraciones de San Juan, y esta semana, que tradicionalmente formaba parte de su «campaña alta», volverá a suponer «un varapalo brutal», denuncia Nicolás Magán Oliva, gerente y director técnico de la Asociación Española de Pirotecnia (Aepiro). «Es cuando hacemos la mayoría de los disparos o uso de...
Ver Más