La advertencia de un abogado laborista: "Algunas sanciones en el trabajo son la excusa previa a un despido sin indemnización"
En un vídeo publicado en su cuenta de TikTok, @leyesconsebas, según explica, "no todas las sanciones responden a incumplimientos reales del trabajador". Aunque reconoce que muchas están bien puestas por llegar tarde, no realizar las tareas asignadas o hacerlas de forma incorrecta, advierte de que otras funcionan como una excusa para construir, poco a poco, un despido sin coste para la empresa. El abogado señala que este patrón lo está observando con cierta frecuencia entre los casos que le llegan en 2026, lo que le ha llevado a lanzar esta advertencia pública.
El caso de un trabajador sancionado tras anunciar el embarazo de su mujer
El abogado relata un caso reciente de un empleado con siete años de antigüedad en su empresa que, tras comunicar que su mujer estaba embarazada, empezó a recibir sanciones que, según denuncia, "no estaban correctamente fundamentadas". El propio trabajador sostenía desde el principio que esas sanciones eran incorrectas y no se correspondían con su desempeño real, pero no llegó a impugnarlas en el momento en que se le notificaron.
Cuando finalmente acudió al despacho de Ramírez, ya acumulaba tres sanciones, y el plazo legal para impugnarlas y reclamar contra ellas había expirado. Ese detalle, según explica el abogado, resultó determinante: al no haberse actuado dentro del plazo correspondiente, ya no existía margen legal para cuestionar aquellas sanciones cuando el conflicto se agravó.
Como consecuencia, la empresa terminó despidiendo al trabajador, y en ese punto, según relata Ramírez, ya no había prácticamente nada que hacer para revertir la situación, al no haberse impugnado a tiempo las sanciones previas. El abogado subraya que, para cuando llegó el despido, este ya era en cierto modo previsible, precisamente porque las sanciones anteriores habían quedado firmes sin que nadie las hubiera cuestionado.
La recomendación del abogado: reclamar siempre, sin dejarlo pasar
Ramírez insiste en que ninguna sanción debería dejarse sin respuesta, independientemente de si el trabajador considera o no que tiene razón para reclamar. A su juicio, algunas sanciones se imponen con la intención de que el empleado corrija su comportamiento, pero otras se utilizan simplemente como paso previo a un despido.
Por eso, su recomendación es clara: no caer en la idea de que una sanción "no es nada" solo porque, en un primer momento, no impide seguir trabajando con normalidad. El abogado insiste en reclamar siempre dentro del plazo legal establecido, precisamente para no quedar en una posición sin margen de defensa si, más adelante, esas sanciones terminan derivando en un despido.
