José Mourinho: "Hasta ahora, no he tenido que sacar mi lado agresivo en el Real Madrid"
José Mourinho afronta este sábado su segunda etapa como entrenador del Real Madrid. El técnico portugués se reencontrará con el banquillo blanco con una idea clara: sigue siendo el mismo entrenador en su esencia, aunque los años y las experiencias acumuladas han modificado su manera de afrontar el trabajo.
«Tengo el mismo ADN, no puedo esconder lo que no soy», aseguró Mourinho a Josep Pedrerol. Reconoció, sin embargo, que ahora es «menos emocional, más controlado» y que ha aprendido de los errores cometidos durante su carrera. «Arrepentirte de lo pasado no ayuda. Cuanta más experiencia, más calidad tienes como entrenador», explicó.
Un vestuario con muchas ganas"
Mourinho se ha encontrado en esta vuelta a Valdebebas con un vestuario que, según sus palabras, le ha sorprendido por su actitud. «Me he encontrado un vestuario con muchas ganas de ganar, abierto al sentido común», señaló. El técnico portugués ha insistido desde su llegada en la importancia de los pequeños hábitos diarios y en la responsabilidad que implica vestir la camiseta del Real Madrid.
Como ejemplo, puso la rutina que quiere implantar antes de los entrenamientos: llegar con una hora de antelación, desayunar de manera controlada y pasar por el gimnasio. «Hasta ahora no ha pasado nada», explicó con satisfacción, antes de admitir que todavía no ha necesitado recurrir a su versión más dura. «Hasta ahora no he tenido que ser el líder agresivo que puedo ser, pero me han protegido de esa versión porque su comportamiento es envidiable».
El buen ambiente que ha encontrado en el vestuario también ha tenido su reflejo en su relación con los jóvenes. Mourinho contó incluso una anécdota con Lacosta, jugador del Castilla: «Un niño del Castilla me tiró un balonazo, pero me dio mal», explicó para contar su ojo morado tras el partido en Alemania.
Entregado a su trabajo
El entrenador portugués considera que la actitud de sus futbolistas puede estar relacionada con la exigencia que supone trabajar para el Real Madrid. «No sé si es porque se ponen firmes conmigo o porque es la responsabilidad de trabajar para el Real Madrid», apuntó. También ha cambiado su vida personal desde aquella primera etapa en el club. Cuando Mourinho dirigió por primera vez al Real Madrid, entre 2010 y 2013, sus hijos eran pequeños y la dinámica familiar era diferente. Ahora viven en Londres, mientras su mujer pasa buena parte del tiempo con ellos. Esa circunstancia ha provocado que el técnico tenga una dedicación todavía mayor a su trabajo.
«En mi primera etapa teníamos hijos pequeños, pero ahora mis hijos viven en Londres y mi mujer está mucho con ellos y cuando no están, estoy siempre en Valdebebas», explicó.
Pedrerol le preguntó por Mbappé, que no acabó bien la pasada temporada: "Xabi y Arbeloa pagaron los platos rotos. Ganar o perder es multifactorial. Se lo dije a todos. Yo no acepto las culpas solos para unos o aplausos para unos. Mucha gente fallo en el pasado. Kylian Mbappé es un jugador excepcional. Vino el 12 de agosto en vez de venir el 14 y eso ya me dice algo. Es porque quiere jugar contra el Schalke en condiciones mínimas y entrena como todos, con el mismo compromiso entrenamientos no fáciles", respondió Mourinho. "Tienes que hacer que los mejores, en una dinámica de equipo sean ellos mismos. Estamos en la dirección correcta. Son ellos los que están ilusionados".
El sábado llegará la prueba definitiva. Mourinho volverá a sentarse en el banquillo del Real Madrid en partido oficial dispuesto a iniciar una segunda etapa marcada por la experiencia adquirida durante los años que han pasado desde su primera aventura en el club. El ADN, según él mismo reconoce, sigue siendo el mismo. La diferencia está en todo lo aprendido desde entonces.
