La ruta por Cabo de Gata que combina calas vírgenes, miradores volcánicos y uno de los atardeceres del verano
Cabo de Gata puede recorrerse de muchas maneras, pero hay un itinerario corto que reúne algunos de sus paisajes más reconocibles : San José, la playa de Los Genoveses, la playa de Mónsul y el Faro. Son menos de 20 kilómetros entre carretera y pistas autorizadas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, una distancia asumible para dedicar una jornada completa al baño, el paseo y los miradores. La ruta que te proponemos comienza en San José, principal núcleo turístico del parque natural y punto de acceso a Los Genoveses y Mónsul. En los meses de mayor afluencia el acceso a estas playas se regula mediante control de vehículos, lanzaderas y aparcamientos habilitados. San José pertenece al municipio de Níjar y cuenta con unos 800 habitantes censados, aunque en verano su población se multiplica. El núcleo mantiene construcciones bajas y de paredes blancas , adaptadas a la normativa urbanística del interior del parque. Muchas viviendas se sitúan sobre pequeños acantilados y lomas con vistas a la bahía. A unos dos kilómetros se encuentra la playa de Los Genoveses , una amplia playa de arena situada en una bahía cerrada por cerros volcánicos. La ausencia de edificaciones junto a la orilla y la presencia de dunas conservan el carácter natural de este tramo del litoral. La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente la incluye entre las playas más representativas del parque por su interés paisajístico y ambiental. La playa supera el kilómetro de longitud y se extiende por el paraje del Campillo del Genovés, un valle con escasas construcciones y sin carreteras asfaltadas. El sistema dunar alberga vegetación característica del parque, como pitas y chumberas , y en el extremo norte existe una pequeña zona arbolada donde refugiarse del sol. El siguiente tramo lleva hasta la playa de Mónsul , apenas un kilómetro más adelante. Su gran roca central y las dunas de arena de origen volcánico la han convertido en uno de los lugares más fotografiados de Cabo de Gata. El entorno forma parte del antiguo complejo volcánico del sureste peninsular y puede interpretarse a través de los paneles y miradores del parque. Mónsul tiene unos 400 metros de longitud y está rodeada por formaciones rocosas volcánicas y una gran duna posterior. La entrada al agua es progresiva y sus fondos permiten ver peces con facilidad, por lo que suele ser una playa muy frecuentada por familias. Para continuar la ruta hay que regresar a San José y tomar la carretera AL-3115 hacia la zona de San Miguel de Cabo de Gata. La vía atraviesa Las Salinas y La Fabriquilla antes de llegar al faro y al Arrecife de las Sirenas. En el humedal existe un observatorio de aves desde el que pueden verse flamencos, avocetas y otras especies acuáticas. Las Salinas constituyen uno de los humedales más importantes del parque natural y forman parte de la Reserva de la Biosfera de Cabo de Gata-Níjar. El contraste entre las láminas de agua salina, la playa y el paisaje volcánico convierte este tramo en una de las zonas más singulares del recorrido. El Arrecife de las Sirenas se sitúa en el extremo oriental del sur peninsular. Su nombre se relaciona con las antiguas focas monje que habitaban estas rocas y que los navegantes confundían con sirenas. Desde el mirador se observan los acantilados y el fondo marino de aguas transparentes, donde se distinguen distintas tonalidades de azul y verde. La última parada es el Faro de Cabo de Gata , levantado junto al arrecife. Este enclave concentra cada verano a numerosos visitantes por su orientación hacia el oeste, que permite seguir la puesta de sol sobre el Mediterráneo. El acceso final se realiza por la AL-3115. Tras pasar La Fabriquilla, la carretera asciende hacia el cerro donde se encuentra el faro mediante un tramo estrecho y sinuoso . En verano es frecuente que se formen retenciones debido a la elevada afluencia de vehículos. La recomendación habitual es llegar a última hora de la tarde, cuando la luz desciende sobre el arrecife y las salinas. La visita puede completarse con un baño en las pequeñas calas próximas o en la playa de Las Salinas.